miércoles 30 de noviembre de 2011

Chicles de Menta


Breakfast At Tiffany's - Deep Blue Something by Breakfast At Tiffany's on Grooveshark

(Dale al play)




Fátima se sienta en las escaleras del portal cuando ha bebido demasiado. Dos chicles de menta y diez minutos con los ojos cerrados le sirven para recomponer su cuerpo de los estragos del alcohol. Muchas veces la encuentro cuando llego de trabajar. Intenta abrirme la puerta pero siempre acabo sujetándola para que no se caiga. "Déjame aquí, en el suelo", balbucea en su castellano propio. Una noche intenté convencerla para subir a su casa, para que descansara la borrachera mejor. "Mis padres no me esperan. Creo que prefieren que esté en la calle". Me cierra la puerta del ascensor mientras un frío interno recorre el nacimiento de mi cabello.

La foto es de  Miss Van

domingo 27 de noviembre de 2011

Niebla Rencorosa

08 I Wish U Heaven by Prince on Grooveshark

(De los mejores discos de Prince...dale al play)




Comienzan las nieblas en mi ciudad. Es como si pusieran un celofán de vapor por encima de las calles. Puedes mirar al sol sin problemas, porque se queda como una esfera redonda que no hace daño. Las temperaturas bajan y echamos vaho por la boca. Cuando era pequeña pensaba que todo ese humo blanco era lo que producía la niebla. Por eso abría bien la boca y miraba al cielo. Creía que podía tapar todo a golpe de suspiro. Ahora lo hago, pero no oculto nada. No sé si será que lo que tengo que olvidar sea muy gordo o que mi vaho ya no disimula nada. El tema es que intento apartar ciertas cosas de mi mente pero no puedo. Dejaré que venga la primavera poco a poco a ver si así se me va pasando la niebla en mi cerebro. Lo que pasa es que me conozco mucho y creo que no lo lograré, siempre habrá algo de vaho en mis temporales. Creo que, aunque suene mal, se llama rencor.

La foto es de aquí

miércoles 23 de noviembre de 2011

La Casa Sin Cuchillos

Head Over Feet by Alanis Morissette on Grooveshark

(dale al play)




La puerta chirrió cuando entré en esa minúscula tienda. La luz penetraba por una pequeña ventana que se situaba frente al vendedor, que le confería un aura santa. No pude evitar fijarme en su cuerpo encorvado, con un hombro más alto que el otro, pero su sonrisa amable limpiaba cualquier sospecha. Le pregunté por accesorios para mi casa de muñecas, especialmente para la cocina. Sacó cajones, urnas y maletines rebosantes de encimeras, ollas, vasos, platos, cuadros y banquetas. Miles de enseres para poder decorar mi hermosa casa. Elegí minuciosamente lo que me faltaba, pero no encontré cuchillos. Había cucharas, tenedores, cucharillas de café y tenazas, pero ningún cuchillo. "Las muñecas no necesitan cuchillos", me dijo el dependiente, "mejor alejarles de la posibilidad de cometer una locura. Las muñecas, cuando nadie las mira, se pueden convertir en personajes muy perversos." Salí pensativa, sin cuchillos, me acerqué a una tienda de cámaras de vídeo y me puse a buscar en otros bazares menos especializados en el comportamiento natural de mis peponas. Me moría de ganas de ver qué pasaba cuando me iba a mi habitación. 

La ilustración es de Meghan Stratman

domingo 20 de noviembre de 2011

Titiriteros

The Joker by Steve Miller Band on Grooveshark

(Dale al play, al menos cantaremos, la sabes seguro)


Me he despertado pronto, pero he seguido durmiendo. Me gusta esa sensación de domingo vago y tranquilo. Minutos más tarde, mi cuerpo ya me ha pedido actividad. Es muy pesado cuando lo hace, lo mejor es hacerle caso cuanto antes. El desayuno ha sido tranquilo, pensando en las cosas que tengo que hacer de casa antes de salir. Lo he recogido todo, me he metido en la ducha y aquí estoy, mirando lo que me voy a poner. El otoño está siendo muy suave y aún no he sacado todo el arsenal de invierno. Lo que si que me voy a poner son los hilos de titiritero. Me los clavaré en mis articulaciones, me secaré la sangre, y los lanzaré hacia arriba. Espero que los que dirigen nuestros hilos no nos hagan mucho daño, aunque estoy segura que esos anónimos que hacen golpes de estado con azotes de billete de quinientos euros les importa bien poco la sangre que derramo cada fin de mes. Voy a votar, no me olvido de mis antepasados, pero no voto a ninguno. Castigo el sistema hasta que éste no cambie. He pasado de ser Indignada a estar Indignada, que no es lo mismo. Sin perro y sin flauta, solo con mis hilos. 

La foto es de aquí

miércoles 16 de noviembre de 2011

La Lombriz

She Talks To Angels by Black Crowes on Grooveshark


(No te lo pierdas, y dale al play)


La fatiga es una lombriz que se empotra contra el ombligo. Va hacia la columna y sube hasta la cabeza, dejando todo en su camino extenuado. Por eso Goya no puede mover los brazos. Le cuesta coger la taza de la leche, le pesa como si levantara las cajas de pescado que le tocó aupar cuando era joven. Nota que su nieta baja las escaleras. Sus pasos son ligeros como el aire que levanta su falda. Le pide que cuando vuelva de la peluquería esa tarde, le corte el moño que enraíza su nuca. Su nieta le manda callar, le dice que prefiere levantarse antes y peinarla ella misma. Le da un beso en la mejilla y le susurra en el oído que la quiere. Lo que no se puede imaginar es que Goya ha decidido meterse en la cama y no volver a levantarse más.

La foto es de Li Hui

domingo 13 de noviembre de 2011

La Cenicienta Muerta

Tus fotografías by La Musicalite on Grooveshark

(Dale al play)



El zapato entró con suavidad en su pie. El cuero era suave y se adaptó sin problemas. Sentía descanso aunque no había caminado aún. Los zapatos no eran nuevos, pero cada arruga se acomodaba a las imperfecciones de su pie. Sin embargo, no pudo apoyarse en el suelo. La mano que le alcanzó el zapato tenía restos de sangre en las uñas. Sangre seca, que comienza a romperse. Pensó que seguramente ese zapato de Cenicienta perteneció a otra mujer. Un corazón roto cuyos pedazos estarían en alguna nevera. A salvo de todos. Indiferente, apoyó su flamante botín en el suelo y comenzó a caminar.

miércoles 9 de noviembre de 2011

Perros Griegos


(Sé que es muy típico, pero... dale al play)



El humo penetró en su cerebro. El dolor de cabeza se había convertido en un ruido sordo, oscuro. Era un cuchillo clavado en la sien. Leía en el plomo y no entendía nada. El propio oráculo era un jeroglífico que ni tan siquiera ella lo podía descifrar.Veía el pueblo sublevado, pero sus ropas no pertenecían a su mundo. Las mujeres gritaban y escupían a hombres armados. Los hombres no eran capaces de derrocar lo que ellos mismos habían votado. El pueblo no era soberano, los veía como títeres a merced de unos pocos que no conseguía ver, porque son cobardes y no se muestran, solo manipulan. Supo entonces que tenía que dar el aviso para que los dioses abandonaran, aunque sabía que ellos jamás dejarían a su pueblo solo. Aunque vivieran como perros desahuciados, jamás dejarían Atenas.

La foto es de aquí

miércoles 2 de noviembre de 2011

Volar


(Qué bonito... dale al play)



Hago la maleta. La última vez que la hice fue hace un año y medio. Esta vez voy al este. Donde nació todo, y quizá, donde comience a morir. Dicen que hace calor, que los ánimos están encendidos, pero creo que es producto del miedo. Yo también lo tengo, pero imagino que si no me lanzo, me lo perderé. Y ya que la prima de riesgo está por las nubes, no creo que sea buena idea eso de perderse cosas. No sea que mis musas estén hipotecadas y tenga que devolverlas, que ya sería desgracia. Que no me salga nada que escribir y que el miedo se incruste en mi estómago y no me deje en paz.

La foto es de Owen Richards