domingo 31 de julio de 2011

Sobre Medicina Emocional


(Las letras de Pear Jam siempre son preciosas, pero aquí es música y letra, dale al play)


Sentada frente a un libro y con una taza de café, miré por la ventana y me dio por pensar en las historias que no se acaban. Esos fantasmas que dejas por el sendero y cuya aparición puede provocarte un fallo cardíaco. Un infarto emocional. Historias que se acaban por falta de adrenalina, o de comunicación, o porque cada uno toma su propio camino. Memorias que se quedan encalladas en las arterias y provocan falta de oxígeno en el resto del cuerpo. Yo me pregunto si esos fantasmas están porque ellos quieren o porque nosotros lo deseamos. Porque muchas veces me descubro limpiando los suelos de mis venas, pero acabo poniéndome una pastilla debajo de la lengua por las noches para evitar el susto mientras duermo. Como bien decía mi abuela, quién me entienda que me compre.

La foto es de Maura Sullivan

miércoles 27 de julio de 2011

Desayuno


(Muy buena y de mi época... Dale al play)



Salgo de la ducha contando los minutos, que se deslizan por el cristal de mi mampara como de mi reloj. Dibujan un camino que ya saben, o lo descubren. Seco mi pelo alborotado y lo huelo. Una mezcla de frutas se sienta en mi estómago. Tengo hambre. El hambre es un señor gordo que se sienta en la tripa. Se sienta y hace ruidos. Seco la piel de mi vientre para ver si lo engaño y se calla. Lo hace, pero sigue ahí sentado. Qué tedio. Tendré que echar al pobre, a golpe de tostada con aceite de oliva.

La foto es de Mauricio Di Lorio, vía Kalho

domingo 24 de julio de 2011

Dos Gotas de Agua Contadas En La Luna


(Cómo me gustan!!)


El día que dejó de llover nadie se dio cuenta. Sam acababa de cerrar su taller mecánico y soñaba con esa ducha para quitarse la grasa. Evitaba los charcos del último chaparrón, molesto. En ese mismo instante, Laura troceaba el pepino en cuadrados pequeños, y los mezclaba con el tomate y el atún. Justo entonces se dio cuenta que no tenía orégano para saltear la ensalada. Un pequeño conato de enfado se posó en su estómago, siempre pensaba en bobadas en el supermercado. Miró por su ventana y vio cómo su vecino recogía la ropa tendida. Llevaba colgada dos días y le habían caído las últimas gotas en la tierra, pero Mario no se dio cuenta. Maldecía su poca cabeza doméstica mientras preparaba de nuevo la lavadora. Sacó una cerveza mientras repasaba su agenda de teléfonos, pensando en quién iba a llamar. La soledad le produce dolor de cabeza. Ellos no lo sabían, pero casi en ese segundo, una pequeña nube se formó en el norte de la Luna. Y comenzó a llover.

La imagen es de Agata Kacprzac

miércoles 20 de julio de 2011

Acróbatas



(Siempre he querido hacer un post con esta canción de fondo...dale al play)



El circo se convirtió en piedra. La lona en granito y los trapecios en pedruscos. El hombre elástico no pudo hacer ni el puente, tenía miedo que se rompiera por la falta de flexibilidad. Todo comenzó el día en que no quisieron contratar a ese mago africano porque no sabían si podría funcionar. Las cosas nuevas no gustan en los pueblos que atraviesan todos los inviernos. Ante la duda, ellos lo desecharon. Ahora, Betty, la mujer del domador, busca por el desierto de los Monegros el antídoto a la piedra en vena.

La foto es de Kevin Gutierrez

domingo 17 de julio de 2011

Cielo


(Todo un descubrimiento, dale al play)


Estoy a meses de dar un salto. La tierra se ha abierto a mis pies y tengo que saltar hacia delante. No es algo malo, al contrario, tengo muchas ganas de dar ese paso. Es como si de repente, me hubiera calzado las botas de siete leguas y sea capaz de brincar mucho más alto que los demás. Espero que el cielo no sea duro y me de en la cabeza. Espero que sea como todos lo esperamos, después de tantos anuncios publicitarios. Que sea blando y huela a niño pequeño, que el azul sea marino y las nubes de algodón. Que ya me encargaré yo de quitar esos adjetivos sobados y poner nuevos, si se me ocurren, porque hay dos niñas que me quitan las palabras. Mis sobrinas consiguen que me calme y que se me derritan las palabras como un helado de limón. Si todo va bien, hoy estaré con ellas. Celebrando mi 35 cumpleaños. Oliendo a bebé.

Si ha ido bien, esta entrada es programada. No hay ni primer comentario

La foto es de aquí

miércoles 13 de julio de 2011

Venganza

Micro inspirado en el estupendo libro de Jon Bilbao "Padres, hijos y primates"



(Vaya mezcla...Dale al play)


Las puertas del cielo es una sala de espera. Cada año van quitando bancos por el descenso de candidatos. Las baldosas se van cayendo y a nadie le interesa volverlas a reponer. El suelo está abombado y la madera cruje sin necesidad de pisarlo. Llevo casi medio día sentado, espero a que alguien llegue. Una bombilla desnuda ilumina mi patética sombra inmaculada. Un ángel sin corona, esperando a que me dejen pasar. Se abre la puerta y aparece Lucía, una amiga mía de la infancia. Fue una de las primeras amigas que tuve en el colegio. Llevaba ahí mucho tiempo, más del imaginado viendo nuestra edad. Me dijo que no llegó a ingresar en la Universidad. Ni en el instituto, porque repitió el último año antes de caer enferma. Fue todo gracias a ese examen que no le dejé copiar presa del pánico. Me lo dice mientras saca mi solicitud de entrada en el cielo. ¿Y San Pedro? pregunté alarmada. Se jubiló, me dijo con una sonrisa malévola.

La ilustración es de Minni Havas, vía Kay

miércoles 6 de julio de 2011

Mi Hermana


(Es el típico tema para ponerse de rodillas...)



Hice un pacto con el diablo y conseguí una hermana gemela. Yo lloraba y ella dormía. Yo rompía los jarrones y ella estudiaba. Era perfecta. Mi madre no entendía qué había ocurrido, siempre intentaba darnos a las dos la mejor educación que se podía en esa época. Lo que nadie sabía fue lo que ocurrió en el útero de mi madre. Provoqué el parto cuando sentí que mi hermana intentó ahorcarme con el cordón umbilical. Detrás de su carita de tarta había un verdadero demonio.

La foto es de la estupenda fotógrafa Diane Arbus

domingo 3 de julio de 2011

Juntos


(Jo, qué bueno...¡dale al play)



¿Por qué no te gusto? Preguntó Chantall casi como una súplica.

Miré sus ojos negros y sus cejas perfectas. Sus labios insinuaban las curvas y se escondían por el resto de su cuerpo. Era preciosa. Cuando la vi por primera vez entrar en clase, hasta el profesor notó cómo le faltaba el aire, porque todos los chicos la habían robado en un intento de no caer desmayados. Creo que yo me enamoré de ella como habían hecho los demás. Pero el año transcurrió y fui descubriendo que Chantall era humana. Lloró cuando suspendió matemáticas y sonrió avergonzada en día de su cumpleaños. Yo quería diosas a mi lado, no tristes mortales.

¿No me vas a contestar?

Vi cómo un mosquito, de esos que aparecen en los lagos al anochecer, acercarse a la tersa y morena piel de Chantall. Casi me pareció ver cómo se relamía al saborear la sangre llena de fruta y comida sana de mi enamorada. Me asqueó ver el habón que se le formó en su cuello. En ese mismo sitio dónde ella soñaba que le iba a besar.

La foto es de Cara Stricker, vía Kalho