miércoles 29 de junio de 2011

Canguelo



(Preciosa Audrey...Dale al play)


Soy una cobarde. Una miedosa que se esconde en la masa en cada manifestación para poder gritar más fuerte. Una pusilánime que da dos vueltas a la cerradura nada más llegar a casa. Una gallina que mima su nido y hace cuentas a final de mes. Dicen que el mundo es de los valientes pero creo que todos nos portamos igual de miedicas. No nos gusta arriesgar nada. A mi cada vez menos, la verdad. Ya no pongo la otra mejilla, a no ser que me merezca mucho la pena, pero creo que ni aún así. No soy una super mujer, ya no. La maté hace más o menos un año.

La foto es de Ellie Noble

domingo 26 de junio de 2011

El Perro Que Comía Silencio




(Espero que os guste, a mi muchísimo, dale al play)

Nuestra primera discusión fue cuando mamá nos compró esa caja de acuarelas. Las mojabas con agua y salían los colores más vivos que podrías imaginar. El blanco era gruñón, el verde era chistoso, el azul, demasiado serio y el rojo, un charlatán. Nos quedábamos con ellos hasta la noche, que era cuando mamá entraba y nos decía que teníamos que dormir, cerrando la caja con todos nuestros amigos dentro. Todo comenzó cuando el naranja empezó a hablar más conmigo. Nos separábamos de los demás y llegamos a tocarnos las manos con una timidez propia de los adolescentes. Mi hermana empezó a enfermar de celos, a ponerse de colores que no existían en nuestra caja. Hasta que explotó y todos los tonos ocres que su cerebro inundaron nuestra caja. Y el naranja se fue de mi vida. Desde ese día, no hago más que buscarlo por entre todos los pigmentos que veo.


La foto es de Google

miércoles 22 de junio de 2011

Maldito Verano



(Dale al play)




Lo que al principio es un pequeño alfiler en la sien, acaba siendo una plancha de yeso entre los dos temporales. Una mano desconocida y desproporcionada que te va hundiendo en el asfalto deshecho por las altas temperaturas. Piensas si debes nadar en alquitrán o caminar por baldosas de caramelo. Los pies se acaban declarando en huelga y se vengan, y aparecen estigmas que escuecen en cada paso. Cuando por fin llegas a casa y te desnudas deseando que la piel tenga una cremallera para quedarte con la carne solamente, comienza a tronar. Te tumbas en la cama sabiendo que los truenos se mezclan con la modorra del verano, y que pasarás la noche añorando Noviembre.

La foto es de Giulia Agostini vía Kalho

domingo 19 de junio de 2011

Vida Oculta


(Dale al play)



Me tomé esa pastilla y me fui a dormir. Soñé que estaba en el campo. El aire me atravesaba pero no sentía frío. A mi espalda llegaban las gotas de una cascada que intuía por el sonido del agua. Miré mis pies y mis uñas se habían convertido en margaritas. Un riachuelo de hierba subía por mis piernas. Me convertía en prado. Cuando los matorrales alcanzaban mi cuello, unas campanas lejanas me sacaron de mi metamosfosis. El día empezaba de nuevo. Ducha, desayuno, recoger, comprar, trabajar. Ni rastro de las flores. Por la noche me volví a tomar esa pastilla y se volvió a repetir el mismo sueño, pero siempre el timbre llegaba a mi garganta. Así durante una semana entera. Hasta que una noche me tomé dos pastillas. Ahora pertenezco a la Tierra.

La foto es de aquí

miércoles 15 de junio de 2011

Zoom


(Siempre elijo las canciones con cuidado, pero como es para Manu, pues más...Dale al play)


Una imagen vale más que mil palabras. Y quizá sea cierto, porque en infinidad ocasiones las palabras no alcanzan a vertebrar una imagen instalada en nuestro cerebro. Decimos amor y nos viene al occipital una playa desierta, una toalla arrugada, llena de arena y él y yo. Maldito inconsciente colectivo. Dentro de ese cajón desastre, tenemos figuras representadas. Antes de decir Justicia ya tenemos al hombre de barba blanca, nariz aguileña y túnica negra. Es justo en esa esquina dónde empieza la buena literatura. Rebuscar palabras que casen y crear imágenes nuevas, potentes, que enganchen al lector. Que se quede pegado al papel, que intente encontrar detalles ínfimos entre las comas y los puntos. Que nos deje cierto sabor a bálsamo de Canadá. El encuadre, la definición y la estroboscópica de Zoom es la acertada para poder descubrir nuevas imágenes en el microrelato.

La foto es de Elizaveta Porodina

domingo 12 de junio de 2011

La Vieja, Vieja Historia


(Ya ves, antes de ser primera dama lo intentó con la guitarra... acostarse con Mick Jagger es lo que tiene. Dale al play)




Somos expertos en asignar días especiales. Día del Agua, día de la Madre, día de la Tierra. Hace poco me enteré que existía el día del Juego. Los niños aprenden jugando. Desde el mismo día en que descubren los colores de su sábana de texturas. Creo que no dejamos jamás de jugar. Lo malo es que muchas veces las reglas cambian. O no las conoces. Divertirse sin saber dónde está la tarima de juegos es peligroso. Porque te puedes caer por los lados y acabar con rasguños, como cuando tenía seis años. O te quedas solo contando hasta diez mientras no hay nadie más, y abres los ojos y te das cuenta que todos los demás juegan al balón. Creo que están jugando conmigo, o quizá soy yo la que juega. Lo que si que tengo claro es que no me gusta este tipo de esparcimiento.

La foto es de Warbzz

miércoles 8 de junio de 2011

Cera


(¿Un poco de cura? Dale al play)



El trueque estuvo claro. Algo bueno por algo malo. Eso es lo que le había dicho la gitana al oído cuando pasó por su calle. Ella no lo dudó ni un instante, y pidió (bueno, mejor deseó) salir de ahí. El poderse mover con total anonimato por el mundo de los humanos vivos era algo que jamás podría haberse imaginado. Y ahí estaba, caminando por la Gran Vía madrileña como una joven más. Notaba las miradas de los demás igual que en el museo, pero ella se sentía mucho más importante. Lástima de verano manchego y de horas estivales. Lo que comenzó como una pequeña gota que engordaba mientras ganaba terreno a la piel de cera, se convirtió en todo un torrente que robaba el cuerpo de la joven.

El cuadro es de Linnea Strid

domingo 5 de junio de 2011

El Intruso


(Aunque el mundo explote... REM)


Desde hacía tiempo, arrastraba una relación extraña. Ella no lo deseaba, pero él siempre estaba ahí. Hasta un punto que llegó a acostumbrarse. Una mañana se despertó y su casa olía mejor. Las paredes estaban recién pintadas. El suelo, sin rastro de polvo ni arena. Todo recogido y limpio. En orden. Se acercó a la cocina y se extrañó cuando descubrió que la puerta de entrada estaba abierta y con pelos de rata esparcidos por el vestíbulo. Entonces lo supo. Por fin se había ido.

La foto es de aquí

miércoles 1 de junio de 2011

La Casa


(Qué cosa más bonita...¡Dale al play!)


Fueron las reformas mas cortas de la historia. En tres meses pasaron de tener un piso a tres, con terraza. Un concierto de palas, albañiles y ladrillos estuvieron molestando la paz de todo el vecindario. Lo que era un piso de cincuenta metros cuadrados, se había convertido en ciento cincuenta. Visto desde fuera era bastante feo. Parecía una serie de injertos de cemento a golpe de decisiones rápidas, y poco pensadas. No había armonía, solo amasijos. Fue el derrumbe más largo de la historia. Se necesitaron varios años para que los cimientos se rajaran del todo, y fueron cayendo poco a poco. Hasta que un día de cierzo, lo acabó de solucionar.

La foto es de Jakob Nylund