miércoles 27 de abril de 2011

Lib-ido



(¡Muy buenos!)


Llevo más de tres días buscándote. Debajo de la almohada, encima del edredón, dentro del pijama... Parece como si te hubieras volatilizado. No dejaste ni un post-it, ni una nota, ni tan siquiera un twiter en nuestra cuenta. No sé si te has enfurruñado, has tenido que salir o si sigues todavía por aquí. Me exploro por si te encuentro, pero no hay rastro de ti en mi. Ni en mi hígado. Por eso hago este anuncio. Si alguien te ha visto, ¡que me lo haga saber! No se puede vivir sin libido.

La foto es de aquí

domingo 24 de abril de 2011

Detrás del Visillo


(Una maravilla... dale al play)


Todas las mañanas se hacían una tortilla. Era uno de los sonidos que más me gustaba oír los fines de semana. Un día dejó de sonar, pero creía que eran las vacaciones. Eran abuelos de pueblo. Lo que no sabía era que a ella se le había estropeado el disco duro. Que empezó no llamando a las cosas por su nombre, y acabó ingresada con medio cuerpo paralizado. Su marido y su hijo están como desorientados. Creo que el disco duro de esa mujer manejaba los de sus hombres. Eligiendo ropa para llevar al hospital, encuentro entre dos cajones un paquete... No de tabaco ni de hachís. De galletas recubiertas de chocolate y con crema de coco por dentro. A los setenta años es muy difícil domar a una persona para que deje según qué hábitos.

La Ilustración es de Gemma Aguasca

miércoles 20 de abril de 2011

David


(No sé tus gustos musicales pero...dale al play)


A la una, mi aceituna
A las dos, mi reloj
A las tres, mi café
...

Me gustaría que leyeras este cuento con los ojos cerrados. Porque así es como mejor se ven nuestras cosas. Cuando los cierras siempre hay tonos de luz que pasan por nuestros ojos. Esa luz es la que ilumina nuestra imaginación. Ahí dentro hay una maleta enorme dónde metemos todo lo que nos pasa. Y lo que nos gustaría que nos pasara. Como si fuera la chistera de un mago, sacamos los cuentos y los dibujos que plasmamos en el papel. Bueno, yo lo escribo en este blog, pero qué más da. Algunas veces los cuentos nos salen mejor, otras peor. Pero siempre los contamos. Y para eso hay que leer, y hay que vivir. Intenta vivir de todo, para tener la maleta tan gorda, que las letras te salgan como la espuma en una bañera. Ya verás como lo consigues.

La ilustración es de aquí

domingo 17 de abril de 2011

Otras Vidas


(Buf... dale al play)




Acabé en una terraza. Descalza. Entre mis dedos se colaba la hierba que despuntaba por encima de las demás. Con el café con hielo sentía unas pequeñas pulgas cabalgando por mi nariz. No me preocupó porque si la movía, se iban. Con la copa de champán, sentía la aparición de un pequeño torrente por el conducto lacrimal de mi ojo derecho. Si parpadeaba deprisa lo paralizaba. Lo malo vino con el gin tonic. Pequeños terremotos se gestaban en mis pulmones. Las pulgas, el torrente y los volcanes hicieron su aparición a la vez. Una buena forma de llamar la atención.

La foto es de Celia Perrin

miércoles 13 de abril de 2011

Relajar la Retina


(Una versión original...dale al play)


Me gusta sentarme y no hacer nada. Cerrar los ojos y relajar la retina. Me gusta esperar. Esperar a que venga el verano, a que consiga un mejor contrato, a que las letras me salgan casi solas. Confiar en que el sol nos caliente sin quemar, en que mi alergia no sea grave, en que el cierzo no sople muy fuerte. Creer que mañana será un mejor día, que nadie se molestará con lo que haga, que pueda mantener al menos una conversación inteligente. Aguardo sentada a que Zaragoza se porte bien el próximo viernes. Que no haga frío ni calor, y que no huela a la papelera. Que esté todo en orden y así podamos festejar que Mariano, Manu y Miguel vienen a Zaragoza.

La foto es de aquí

domingo 10 de abril de 2011

Sonrisa de Velcro


(Qué Nirvana, estoy... la segunda parte...dale al play)


Me quedé esperando tu llamada 24 horas. Siete días. Doce meses. Un año. Los minutos dedicados a tu persona son infinitos, incalculables. Perdidos. Bueno, perdidos tampoco. Se me dormían las manos, lloraba de dolor de costillas y la mirada la tenía de melocotón. Me ponía la sonrisa de velcro para salir a la calle y hacía lo de todos los días: El tonto. Y a día de hoy me pregunto porqué no enterré mi orgullo y te llamé yo. Me sabía de memoria tu número de teléfono. Pero jamás encontré la fuerza en mis dedos para marcarlo.

La foto es de Lourdes Cabrera

miércoles 6 de abril de 2011

Libro Añejo


(Hace 17 años que se fue...)


Abrió el libro que le había regalado su mejor amigo nada más llegar a casa. Era un libro viejo, ocre, con las páginas amarillas. A pesar de ser comprado en México, la edición era parisina. Y del año 1888. Metió la nariz por entre las páginas y esnifó parte de la tinta. Miles de relatos llegaron a su cerebro. Algunos estaban escritos, otros muchos, no. Las letras siguieron su camino dentro de ella y acabaron saliendo cada vez que abría la boca. Contaba cuentos que se convertían en vivencias. Una maestra de letras. Hasta que se acabaron. Desaparecieron por las cañerías. La gran pena de todos aquellos que no escucharon las historias, es que no quedaron impresas en otro libro de edición parisina.

El Texto está inspirado en el maestro Bryce Echenique

La Foto es de aquí

domingo 3 de abril de 2011

Dobles


(Bueno, esto es cosa delicada, esto si es una dance floor)


Salió del espejo justo cuando ella se metió en la ducha. Tenía tanta curiosidad por conocer el otro lado, que se olvidó avisar. La buscan pero no la ven. La huelen pero no la encuentran. Ella se viste pero permanece desnuda pidiendo a susurros que le abran la puerta del cristal. Añora la vida del reflejo. Ahí fuera es todo tan real...

La foto es Renata Raksha