domingo 29 de agosto de 2010

Historia



(La verdad es que mira que ayudan para ambientar...dale al play)

Dicen que las historias se van haciendo día a día. Que no somos más que lo que vivimos y lo que nos resta de vivir. Por eso hay que intentar vivirla bien. A veces se nos olvida y nos preocupamos de las cosas más insignificantes que encontramos. Hoy es de esos días en los que te sientas en frente de la ventana y ves pasar a la gente, que va y viene, entra y sale, corre y anda... Un día de los que el sol no calienta mucho pero se está a gusto debajo de él. Un día en el que me gustaría hacer historia, poca, pero hacerla. Un día en el que me gustaría fundirme en la arena del desierto de mi ciudad y poder saber dónde acaba la gente que se va sin despedirse. Sin pedir explicaciones, claro, tan solo por saciar la curiosidad.


La foto es de Toxic Love Kid


miércoles 25 de agosto de 2010

Saltos





(desde la carrera que no los oigo...dale al play)

Había llegado a L.A. con la ilusión de convertirse en la nueva Louise Brooks. Hizo todo lo que se supone que una starlet debe hacer. Los papeles y los contratos no llegaban. En su lugar, decepciones, tristezas y mucha frustración. Una noche quiso ver Hollywood desde otra perspectiva. Se subió a las colinas que coronaban la ciudad angelical. Quiso saber qué se sentía siendo una de ellas. Con los pies colgando de la H cerró los ojos y pidió un deseo. Quiso ser una estrella. Se tapó la nariz como cuando te zambulles en la piscina y saltó. Nadie la echó de menos, eso es lo doloroso.


La foto es de Google, si es tuya y no quieres que esté aquí, dímelo y la retiraré

domingo 22 de agosto de 2010

Lonely





(Suenan bien, muyyy bien, dale al play)

La otra mañana me fui a la piscina. La semana laboral había sido especialmente dura y no me apetecía ver a nadie. Tres euros y medio cuesta el derecho a tener un trozo de céscep y a poder zambullirte en el agua. Busqué la zona menos poblada y ahí me puse. Medio sol, medio sombra, con mi libro entre las manos y con el ruido de los chapoteos del agua en mis oídos. No pasó mucho tiempo cuando se empezó a llenar la piscina. Mujeres mayores, chicas jóvenes, hombres de mediana edad con sus hijos, socorristas, niños, niñeras, viejitos... Me levanté horrorizada y me tiré casi sin pensar a la piscina. Buceando me encontraba mejor, porque solamente oía el sonido del agua pasar por mi cabeza, las burbujas de aire que salían por mi nariz y mi respiración salir por la boca. Me encontré bien. Tanto que hasta me apeteció salir de ahí y buscar a la gente de nuevo. Escuchaba sus conversaciones que apuntaba en mi moleskine cerebral. Volví a casa con una sonrisa en la boca.

La foto es de Damon Loble

miércoles 18 de agosto de 2010

Acortando Los Días



(Me obcequé que era otro grupo pero son los massive!! dale al play)

Van acortando los días. Hace un mes, cuando me levantaba, ya empezaban a poner los focos del escenario por dónde me muevo. Me quito las legañas y me pongo el maquillaje. Me lanzo a actuar. No penséis que siempre actúo bien, la mayoría de las veces meto la pata con el guión, a veces hasta se me olvida... Pero, milagrosamente, en tan sólo 24 horas todo parece volver a funcionar. De nuevo, los extras salen de sus escondites y me cruzo con ellos: las limpiadoras del psiquiátrico, el furgón de los periódicos, y la chica que espera, tupper en la mano, como yo. Y espero el irme de Zaragoza y mirar cómo comienza la función con fuegos artificiales que prueban en la fábrica de Garrapinillos.



La foto es de Giulio Rojer

domingo 15 de agosto de 2010

Estar con los pies calientes y las letras frescas



(Hacía mucho que no los oía, que gran fallo!!)

Le gustaba sentarse en esa mesa camilla, con el brasero quemándole los pies. Leía un libro a la semana, no había nada que hacer en ese pueblo más que tener los pies calientes y las letras frescas. Muchas veces su mente se iba más allá de esa provincia y recordaba cuando él la penetraba y se quedaba dentro, sin moverse, sólo haciendo círculos dentro de ella. Mientras evocaba sus movimientos se tapaba los ojos intentando fusionar los recuerdos con los destellos que producen los párpados al contacto con su globo ocular. Parecía que estaba en una película antigua y casi quemada por el uso. Estaba dentro de una moviola.


La Foto es de Aquí


miércoles 11 de agosto de 2010

Tokyo Blues





(No estaba la versión original, pero esta está muy bien... Dale al play)

Cuando tenía 16 años, pensé en suicidarme. Jamás lo hice, pero sí fantaseaba con hacerlo. Más bien era como un acto de rebeldía y de venganza hacia todo aquel que me había hecho daño. Cuando perteneces al primer mundo y (casi) todas las necesidades las tienes cubiertas, buscas problemas en dónde no los hay. Pero cuando estás inmersa en todo ese ovillo mental, corres el riesgo de romperte. Menos mal que nunca pasó, ni suicidarme, ni romperme. Comprendí que había gente que se pasaba la vida sola, y que yo era una de ellas. Comencé a reconocerme y a mirar a los demás como algo que no me afectaba. Lo malo es que lo hacía, pero la armadura era tan gruesa que casi casi me había anestesiado. Pero no, me gusta demasiado la gente. Aunque sea para observarlos. Murakami es un observador nato, de las personas, de sus sentimientos, de cómo pasa el tiempo. Y lo borda, el jodío. Tokyo Blues es un libro que te lleva a la adolescencia de Watanabe, a cómo entra en la edad madura, al lado de la vida y rozando la muerte. Porque eso somos, sin más... Vida, y muerte, esperando siempre a que el sol salga. Y siempre sale.


La foto es de Yone


domingo 8 de agosto de 2010

Ojos



(Todo Un clásico... dale al play)

La Señá Marisa se levanta temprano para hacer todos los quehaceres de la casa. Cuando termina, observa cómo su marido se va a pasear por las calles que antes caminaba para ir al trabajo. Se queda sola sentada en el sofá. Intenta aguantarse y se agarra a los cojines... pero no puede. Al final se levanta y observa por la mirilla para ver qué pasa en el portal. Muchas mañanas se pasa horas sin que ocurra nada, pero otras veces es muy interesante: Los vecinos de enfrente con sus idas y venidas, la vecina del primero con los delincuentes de sus hijos, el solterón del segundo con sus amigas exóticas... Pero algo raro pasó que todavía no se explica... nada más apoyarse en la puerta, vio cómo otro ojo miraba desde el portal directamente a su casa. Pegó un salto, cerró la puerta con doble vuelta de llave y se sentó en la silla de la cocina. Se sintió observada por su propia puerta.


La foto es de Horusyneo

miércoles 4 de agosto de 2010

Escena



(Es muy típico, pero...Dale al play)

Las piedras que visten Lisboa son cascabeles que suenan de una forma peculiar en las alzas de las mujeres que lo pisan, quizá por eso llevan zapatos de tacón. Cada pisada suena firme, y casi estoy segura de haber visto chispas saltar a cada paso que dan. O quizá las chispas estaban por fuera, la verdad es que no lo sé. El empedrado te conduce directamente al barrio alto, lugar de encuentros, de vinos y de hombres y mujeres que se ven, se desean y se miran. Se acercan, se agarran de la cintura, se toman su vino sin notar el resto de gente que inunda las calles empedradas. Llega un momento en el que él acerca la nariz al cuello de ella, aspira el aroma mientras da pequeños besos, diminutos, de esos que dibujan un camino que conduce hasta el centro de su terremoto. Ella cierra los ojos y se deja llevar. Llega un momento en que la respiración se le entrecorta, la boca de abre y el cuello se abandona hacia atrás. Ella, simplemente, no está ahí. Se está deshaciendo, desdibujando, difuminando a carboncillo. Lo que pasó después, por encima de ese laberinto de calles, solo queda entre ellos.


La Ilstración es del genial Conrad Roset

domingo 1 de agosto de 2010

Dualidad



(Para mi, imprescindible... dale al play)

Abro mis ojos y los vuelvo a encontrar. Siempre están ahí, justo debajo de mis sábanas. Muchas mañanas cuando me levanto, las oreo para ver si salen los condenados, pero se esconden entre los muelles, o qué se yo... El tema es que quieren verme. Y yo sé que algún día hablaremos los tres, como buenos amigos. Ella es suave, dócil, amable y bella. Él es duro, bruto, cabezota y guapo, muy guapo. Me gustan los dos, pero sé que muchas veces salen y hacen daño. No a mí, que eso es lo gordo, si no a los demás. Estoy convencida que en mi alma caben todos, pero en equilibrio. En eso estamos, cueste lo que cueste.

La foto es de Esmé Bianco