(Podría ser un sitio u otro... Dale al play)
Los caminos de Madrid son inescrutables. Pequeñas baldosas amarillas llenas de pisadas, humos, colillas y pies que se dirigen a otros laberintos, fuera o dentro de cada uno. Algunos miran al abismo de la calzada, levantan la mano y, si tienen suerte, el hombre de hojalata para, como un maestro de ceremonias, para llevar a nuestra pequeña Dolly al mágico mundo de Oz. Entrar en su pequeño reino de chapa es saber que puedes convertirte en una creación suya. Como un gran útero de donde concibe historias, poesías y novelas. Puede parir cuentos en cada penetración taxial, en cada bajada de bandera, en cada alzada de mano. Cuida si te montas, porque la leyenda dice que si lo miras fijamente por el espejo retrovisor, puede quedarse con parte de tu alma y crear con él un post.


La Imagen es de Gnalex
Libro editado, adquirido y recomendado por Librería La Clandestina
Simpulso no es más que un personaje de Internet, taxista y escritor, que saca la savia de todo aquel que se monta en su taxi.
ResponderSuprimirLuego está el hombre, Dani, Daniel o cómo él se quiera llamar. Buen compañero de cervezas y divertido conversador.
La frontera entre uno y otro sólo unos pocos la saben. ¿Yo?, yo soy una romántica, yo me quedo con Simpulso.
Besicos
la verdad es que tiene historias buenísimass
ResponderSuprimirsaludos
Un taxista es un confesor, un sicólogo, un tertuliano, ... sí; un personaje.
ResponderSuprimirHasta en China me ayudaron los taxistas (sin entenderles).
Besos.
Vaya carta de presentación...que lujo, Belén !!!
ResponderSuprimirLe conozco hace ya bastante tiempo, pero solo su "parte" en internet. Todo un mundo de historias bien contadas.
ResponderSuprimirun beso
Es un bonito homenaje, Belén.
ResponderSuprimirBuen comienzo de semana.
Besos.
Se de alguien que cogió un taxi en Madrid y el conductor le contó que escribía un blog... ¿será el mismo?
ResponderSuprimirBesos
¿Una romántica? PUes mira que yo no de definiría así nunca... más bien (o en todo caso) una romántica roquera, de esas que se quedan con el recuerdo de lo vivido refugiada en su chupa de cuero.
ResponderSuprimirUn besito
Para ti soy Dani. Gracias por tu coctail de palabras. Te debo una cerveza por cada adjetivo certero de tu post. Echa cuentas.
ResponderSuprimirBesicos.
Los taxistas podrian escribir un libro con historias de mil colores y diversos personajes, asi como poner un contador en el que se marcara el numero de veces que le dicen..."como esta el tiempo hoy...ya sea calor...frio...lluvia..." Digamos esa frase comodin para romper el silencio del momento..
ResponderSuprimirUn saludo
Bueno, muy bueno !! y gracias por presentarnos a Impulso, Belen.
ResponderSuprimirBesossss
Ya le he cambiado el nombre perdón SIMPULSO
ResponderSuprimirBufff... Simpulso-Daniel... creo que la frontera entre uno y otro es mucho más difusa de lo que pueda parecer. Claro que lo de la psicología nunca ha sido lo mío.
ResponderSuprimirBesitos
Es curioso compartir esto: hace años una mirada a través del espejo,¡revolvió tantas cosas! fíjate aún la recuerdo.
ResponderSuprimirUn beso
Un tipooo majeteeeeeeeee el tekiii!!
ResponderSuprimirSi alguno le quiere ver el craneo al DAniii aqui la presentación del libro esteeeee!!!...
http://www.youtube.com/watch?v=U5gHu88IXTs
Fue un buen diaaaa!!
Desde Alicia a Blancanieves, cuanto juego dan los espejos, ¡y también cuantos disgustos hija!
ResponderSuprimirCon una presentación así..., a lo grande, no habrá muchos que se resistan a Simpulso, decirte que yo ya he sucumbido.
ResponderSuprimirUn beso.
historias de taxi, las verdaderas, no las de arjona...
ResponderSuprimirbesos!
Es que los taxistas tienen muchos kilómetros de historias...besos
ResponderSuprimirQue buena presentación has hecho Belén .Al menos yo he sltado a su página y me he estado un bueb rato leyendo.
ResponderSuprimirbesos
Ay, los taxis de Madrid. Cuántos taxis, cuántas noches.
ResponderSuprimirTantas historias...
Madrid se me escapa, no es lo que era, no es lo que es...a veces me gusta y otras la odio.
Eso sí, ahora hay más taxis que hace un par de años... o menos gente que sale de bares.
Habra que hacer una visita Simpulso.
ResponderSuprimirUn saludo.
Qué interesante.
ResponderSuprimirMe lo apunto.
Un beso.
Joer he tenido que leer 4 veces el título y aún así...ja ja ja
ResponderSuprimirY mira, este tio me cae simpático. Sera por el nombre ;)))
Besos a la carrera
me suena la peli!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderSuprimirO una ocupación de lo más libre.
ResponderSuprimirBesos.
Esta historia me suena...yo conozco a una masajista roja que hace algo muy parecido con los besos, con las arterias, con las resacas ;)
ResponderSuprimirTe dejo un beso, Belén.
Yo prefiero conducir y al tiempo disfrutar de tu conversación.
ResponderSuprimirBesos sin romanticismo
Buen caldo de cultivo el de los ocupantes de un taxi. Pero también el gremio de los taxistas... hay cada personajeeee!
ResponderSuprimirSeguro que con esta presentación, tagarra y te invita a algunas birritas y charlais largo y tendido.
ResponderSuprimirBesicos.
Le conozco, es todo un personaje!
ResponderSuprimirMuy buen escritor este Simpulso.
ResponderSuprimirSin duda.
Sería bueno conocerle.
ResponderSuprimirBueno ese pedazo de alma que le has robado para crear con él este post.
Guauu...que buen escrito!!
ResponderSuprimirMuy bueno el blog de Simpulso, escribe muy bien.
ResponderSuprimirYa había oído hablar de él.
ResponderSuprimirTu alma bien?
ResponderSuprimir:)
La próxima le haces el prólogo tú.
ResponderSuprimirMe ha gustado mucho.
ResponderSuprimirUn abrazo
"penetración taxial"... acertada imagen del taxitozoide en ese útero madrileño.
ResponderSuprimirVaya, tiene muy buena pinta, me quedo con la reseña.
ResponderSuprimirDisfruta mucho con esa lineas.
Besicos muchos.
no hay mejor inspiración que la vida misma.
ResponderSuprimirMe ha gustado eso de "los caminos de madrid son inescrutable", porque creo que es verdad.
Besos
ResponderSuprimir• Que así sea. Quédate con simpulso pero con el corazón latiendo.
• besicos rojos
CR ____________________________________
LMA
•
¿¿Penetraciones taxiales??
ResponderSuprimir:O
¿Pero no estábamos en horario infantil?
En fin, yo voy a seguir con lo mío...
:P
Besicos
Irre
Pero que creatividad chiquilla!!! Me maravillas, como siempre!
ResponderSuprimirUn placer visitarte!
Un besote
Ni libre ni ocupado, todo un homenaje a Sabina, el cual suele ir en taxi habitualmente.
ResponderSuprimirVaya, vaya, veo que seguimos echando esos pulsos con pulso y mucho latido. Veo que sigues viajando a ese Madrid tan entrañable y que depara tan ricos encuentros.
ResponderSuprimirMe alegro de que todo pinte tan bien.
¡¡Viva el romanticismo!!
Mua,
con lo qe me gusta a mi mirar por el espejo retrovisor... jum!!!
ResponderSuprimircorrere los riesgos!!
sonrisas tambien romanticas!
qué maravilla de texto, el mas rojo de todos. :)
ResponderSuprimirhace tiempo que lo vengo leyendo en su blog y sus historias son siempre increíbles... ya sabía de su libro pero todavía no lo he comprado.
ResponderSuprimirbiquiños,
Muy buen blog el de Simpulso.
ResponderSuprimirTendrá un millón de historias ocurridas en su taxi.
Saludos!!
¿Hay que elegir entre Simpulso y Dani?
ResponderSuprimirJoder, leches, qué difícil me lo pones...
elijo pulpo como animal de compañía.
Besitos/azos
PD. Y comprad todos el libro, leñe, que el taxista no escribe del todo mal...
Pues no tendrá materia prima ni na; cada ser humano arrastramos nuestra propia historia y cada una tiene su puntito interesante.
ResponderSuprimirPara un libro de relatos cortos, no tiene precio.
Un besazo, guapa
Ah los taxistas y sus historias, la mitad de ellas ciertas, la otra mitad inventada o al menos exagerada, pero todas alimentadas por sus pasajeros, quizás por ello sea cierto que se quedan con parte de nuestras almas.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Anda! gracias por descubrirnos estos rincones, voy a echar un vistazo!
ResponderSuprimirBesicos.
A mí no me tocó nunca ir con él y mira que viajo mucho en taxi en mis horas de intimidad.
ResponderSuprimirBesos de Princesa
Grandioso bloguero, el taxista, uno de mis favoritos, sin duda
ResponderSuprimirMe he quedado de piedra, después de tantisimo tiempo sin pasearme por esto de los Blogs lo primero que me encuentro es este post genial....¿y pensar cuantos me habré perdido así?
ResponderSuprimir¡Que tristeza! Pero esta entrada ha sido como un vaso de johnnie walker azul de 24 años para un ex-alcoholico, una recaída sin remedio que voy degustando sorbo a sorbo.
Gracias por el enlace y saludos Belen.
¡Qué vivan los taxistas de hojalata y las románticas empedernidas! Bonitas palabras.
ResponderSuprimirUn saludo.
Muy lindo tu blog!! Tus fotos!!
ResponderSuprimirQue empiezes un lindo otoño :)
Pasate por mi blog y opiná, expresate, cualquier cosa que tengas, sacalo!!
Suerte!!
No sabía que había salido un libro. Suelo leer la columna en 20 minutos, y la verdad es que es muy interesante
ResponderSuprimircomo eres, jajja menudo regalazo me has hecho con la canción pequeñaja, un besazo
ResponderSuprimirmmm miedo montarse a ese taxi... pues mi hestoria podría aparecer mañana x ahi... a la vista del mundo... bueno pensándolo bien yo hago conmigo misma el trabajo que haría Simpulso...
ResponderSuprimirbesitos
je, es que los taxistas dan para ,mucho...cuantos hombres conoces que te montes en su coche y les digas..no se donde quiero ir, pero cerca hay esto o me suena esto otro...y pan aciertan!!
ResponderSuprimirInusual cuantomenos!!
Alguna que otra vez le he leído, pero no me acaba de enganchar... no sé, quizá sea que muchas veces escribe de cara a la galería, o al menos eso me parece a mi (es una opinión)
ResponderSuprimirSaludos
¡El bueno de Simpulso!
ResponderSuprimirUltimamente le veo en todas partes...se lo merece.
Yo me quedo con su habilidad para crear historias partiendo de un lugar tan reducido como la cabina de un taxi :)
ResponderSuprimirBesos, querida.
Yo estoy convencido de que la única diferencia es el ángulo desde el que se deja mirar, porque eso de mirar a través de un espejo enseña mucho sobre los ángulos.
ResponderSuprimirBsos