(Pues mira, es una canción que por las mañanas algo alegra... Dale Al Play)
El lunes me llevé un susto de muerte. Cuando llegué a la parada del autobús para aparcar mis huesos en mi trabajo, vi que, de los siete habituales que coincidimos en hora y lugar, sólo quedábamos tres. Al principio me inquieté, pero pensé que era más temprano de lo normal. Miré la hora en mi móvil y vi que no. Probablemente los esquiroles que no iban a levantar el país ese día iban a fallar en los siguientes, dejándonos solos a ese trío que aguantaba trabajando las últimas semanas de Agosto.

No me extraño ver a mi Raquel, una joven de pelo rizado, pulcro y arreglado. Con gafas de pasta y siempre vistiendo de negro, que trabaja en algo relacionado con la química en una empresa cercana a mi parada. Ha empezado hace poco, lo sé porque siempre está con muchos papeles que repasa en la marquesina o en el bus, de indicaciones que debe aprenderse de memoria, muchas veces a la pobre la oigo resoplar.
Si que me resultó curioso ver a Don Mateo, a estas alturas del verano debería estar en la playa con su mujer, mientras sus hijos disfrutan de las fiestas de los pueblos con sus amigos. Están en esa edad en la que pasan de hacer planes con ellos. Quizá con la crisis que está cayendo por mucho que el Gobierno se empeñe en decir lo contrario, se haya quedado sin vacaciones al tener que cuadrar las cuentas de la mediana empresa en la que seguro trabaja. Llevará la administración económica porque siempre va con un maletín de piel marrón, viste informal pero arreglado, con pantalón de pinzas y camisa de manga corta de colores suaves, y sin corbata. Su cabeza está coronada por una calva que comienza por la frente y no ha acabado aún. Los pelos que recubren su nuca están peinados al detalle por las mañanas, cuando coincide conmigo. Le gusta su trabajo, siempre va con una sonrisa a trabajar aún a las siete y media de la mañana.

Llega el bus y me relaja ver a Mari, la conductora con la que coincidimos muchas mañanas. No le debe gustar mucho el curro o no le motiva madrugar, porque raramente responde a mi enérgico Buenos Días que le dedico cuando pico mi bono. Conduce tirando a brusca, parece que se divierte atacando nuestro precario equilibrio. Con ella siento una mezcla de sentimientos, me gusta que una mujer conduzca, son pocas las que se dedican al volante de una manera profesional. Pero es tan cafre con el freno y el acelerador que muchas veces acabo pensando si es apropiado que una mujer se dedique a conducir un vehículo de grandes dimensiones. Muchas veces con un solo golpe al volante puede batir el pobre café con leche que mi cuerpo admite a las siete menos cuarto de la mañana.
El auto va por las calles medio desiertas de la ciudad, es curioso como en Agosto se llega antes a los destinos y cada vez menos gente sube y baja, no están las enfermeras que estaban este invierno, que se bajan en la parada del Hospital, ni los adolescentes que estudiaban en el trayecto al Instituto, y la verdad es que los echo de menos, porque durante un trayecto de menos de 20 minutos, despiertan mi curiosidad y hacen que me invente vidas.

Y bajo en mi parada, justo al lado del Parque que me gustaría visitar si no trabajara. Bajo siempre con Tomás, un currante con bandolera de tela, parecida a las que usaba yo a los 11 años. Tiene dentro el bocadillo o el tupper que su mujer le prepara casi con seguridad por las mañanas, porque se debe levantar para poder dar a su marido la comida, siempre de su gusto, para eso se pasa en la obra cerca de 12 horas diarias. Llevamos tanto tiempo compartiendo viaje que ya nos despedimos con sonrisa tímida en la boca, deseándonos en voz baja un buen día.
Y voy hacia mi trabajo, pensando en todos los personajes que viajan conmigo todas las mañanas, repasando mentalmente a los que faltan.
Y me pregunto si Tomás, Raquel, las enfermeras, Don Mateo o Mari fantasean con mi vida como yo hago con la de ellos.
El lunes me llevé un susto de muerte. Cuando llegué a la parada del autobús para aparcar mis huesos en mi trabajo, vi que, de los siete habituales que coincidimos en hora y lugar, sólo quedábamos tres. Al principio me inquieté, pero pensé que era más temprano de lo normal. Miré la hora en mi móvil y vi que no. Probablemente los esquiroles que no iban a levantar el país ese día iban a fallar en los siguientes, dejándonos solos a ese trío que aguantaba trabajando las últimas semanas de Agosto.

No me extraño ver a mi Raquel, una joven de pelo rizado, pulcro y arreglado. Con gafas de pasta y siempre vistiendo de negro, que trabaja en algo relacionado con la química en una empresa cercana a mi parada. Ha empezado hace poco, lo sé porque siempre está con muchos papeles que repasa en la marquesina o en el bus, de indicaciones que debe aprenderse de memoria, muchas veces a la pobre la oigo resoplar.
Si que me resultó curioso ver a Don Mateo, a estas alturas del verano debería estar en la playa con su mujer, mientras sus hijos disfrutan de las fiestas de los pueblos con sus amigos. Están en esa edad en la que pasan de hacer planes con ellos. Quizá con la crisis que está cayendo por mucho que el Gobierno se empeñe en decir lo contrario, se haya quedado sin vacaciones al tener que cuadrar las cuentas de la mediana empresa en la que seguro trabaja. Llevará la administración económica porque siempre va con un maletín de piel marrón, viste informal pero arreglado, con pantalón de pinzas y camisa de manga corta de colores suaves, y sin corbata. Su cabeza está coronada por una calva que comienza por la frente y no ha acabado aún. Los pelos que recubren su nuca están peinados al detalle por las mañanas, cuando coincide conmigo. Le gusta su trabajo, siempre va con una sonrisa a trabajar aún a las siete y media de la mañana.

Llega el bus y me relaja ver a Mari, la conductora con la que coincidimos muchas mañanas. No le debe gustar mucho el curro o no le motiva madrugar, porque raramente responde a mi enérgico Buenos Días que le dedico cuando pico mi bono. Conduce tirando a brusca, parece que se divierte atacando nuestro precario equilibrio. Con ella siento una mezcla de sentimientos, me gusta que una mujer conduzca, son pocas las que se dedican al volante de una manera profesional. Pero es tan cafre con el freno y el acelerador que muchas veces acabo pensando si es apropiado que una mujer se dedique a conducir un vehículo de grandes dimensiones. Muchas veces con un solo golpe al volante puede batir el pobre café con leche que mi cuerpo admite a las siete menos cuarto de la mañana.
El auto va por las calles medio desiertas de la ciudad, es curioso como en Agosto se llega antes a los destinos y cada vez menos gente sube y baja, no están las enfermeras que estaban este invierno, que se bajan en la parada del Hospital, ni los adolescentes que estudiaban en el trayecto al Instituto, y la verdad es que los echo de menos, porque durante un trayecto de menos de 20 minutos, despiertan mi curiosidad y hacen que me invente vidas.

Y bajo en mi parada, justo al lado del Parque que me gustaría visitar si no trabajara. Bajo siempre con Tomás, un currante con bandolera de tela, parecida a las que usaba yo a los 11 años. Tiene dentro el bocadillo o el tupper que su mujer le prepara casi con seguridad por las mañanas, porque se debe levantar para poder dar a su marido la comida, siempre de su gusto, para eso se pasa en la obra cerca de 12 horas diarias. Llevamos tanto tiempo compartiendo viaje que ya nos despedimos con sonrisa tímida en la boca, deseándonos en voz baja un buen día.
Y voy hacia mi trabajo, pensando en todos los personajes que viajan conmigo todas las mañanas, repasando mentalmente a los que faltan.
Y me pregunto si Tomás, Raquel, las enfermeras, Don Mateo o Mari fantasean con mi vida como yo hago con la de ellos.
Las Ilustraciones Son De Aquí
Evidentemente, los nombres, porfesiones y demás de mis sufridos compañeros de autobús son ficticios y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... (o no...)
ResponderSuprimirJope, qué miedo cómo a alguno le deporescribir también, qué pensarán de la tipa esa con cara de sueño sideral, cargada hasta los topes y siempre con el mismo libro de Almudena Grandes en la mano?
;)
Besicos
Si. Yo muchas veces he pensado ¿qué será de la vida de Belén? Una chica que siempre me la encuentro con una pastilla en forma de corazón en la lengua.
ResponderSuprimirUn día deberías cometer el atrevimiento de preguntarselo a alguno de ellos.
Un beso. Que tengas un buen día, yo me bajo aquí.
me han gustado esas cotidianidades que imaginas...
ResponderSuprimirbesos!
Yo empiezo a sonreir a las 6 de la mañana, que tiene un mérito que te puedes morir.... :P
ResponderSuprimirAunque yo voy en coche, que no da para tantas fantasías porque el que tienes al lado te dura justo lo que tarda el semáforo en cambiar de color, tb suelo inventarme vidas... las que me sugieren sus caras, sus gestos... Y como soy multitask, a la vez voy escuchando el Anda Ya de los 40 principales, y me descubro a mi misma descojonándome sola y al de al lado mirándome... y miedo me da la vida que me estará colgando.... jajajajjajaja
Yo me lo paso de bien en el camino al trabajo...
Un beso y buenos días de miércoles
Hay conductores (hombres) de autobús que se dedican a hacer slalom por las calles atestadas y con el bus lleno hasta los topes.
ResponderSuprimirPor lo general, ellos son más bruscos que las mujeres. O eso he experimentado yo.
:)
En cuanto a lo demás, es curioso cómo tejemos una red de cercanía incluso con los extraños del día a día. Muy curioso.
Besicos
A mí me pasa lo mismo en el autobús, pero no en mi trabajo por ejemplo, donde soy un paradigma de ser asocial.
ResponderSuprimirBesos.
jeje, yo tengo un amigo que me decía algo parecido:
ResponderSuprimir"cuando viajo en tren o en autobús y se baja mi compañero de viaje, aunque no haya hablado con él, me siento triste y le echo de menos"
A mi no me pasa, la verdad, jeje, pero reconozco que la humanidad estimula la curiosidad :)
Yo cambio tu autobús por el bar donde tomo el café de lunes a viernes sobre las once de la mañana. Ahora está cerrado por vacaciones, y yo me siento desconcertada.
ResponderSuprimirBesos.
Nur
Precioso post, Belén. Creo que todos hemos jugado alguna vez a eso de inventar vidas, pero no a todos nos sale tan bien como a ti. Gracias por tus historias.
ResponderSuprimirHola Belén
ResponderSuprimir¿Aún no has hecho las vacaciones?
Hacía tiempo que no entraba por aquí, veo que mantienes el mismo ciber lugar agrabable y estimulante de siempre. Me he vuelto a decir que debería entrar más.
Me ha hecho gracía tu reflexión sobre las mujeres conductoras de autobuses, yo coincido bastante con tu simpatía hacia ellas, en Barcelona, en general, tienen una conducción mucho más suave que la de los hombres o al menos esa es mi percepción. Tu conductora demuestra hasta que punto las mujeres pueden hacer lo mismo de los hombres dicho sin ninguna maldad.
Seguro que sí, Belén. Un viaje de autobús da para mucho, y si siempre haces el mismo... Besitos!
ResponderSuprimirMmmmmmmmmmmmmmmm, os he visualizao a tod@s, me ha gustado mogollón que en realidad debe ser muchísimo porque si me ha gustado mogollón despues de recoger los 50 litros de la puta lavadora que se me ha vvuelto a salir, es que me ha gustado muchísimo.
ResponderSuprimirUn besazo morena
Estas historias de vidas cruzadas me encantan, independientemente que sean reales o no (por mucho que haya visto durante mis veintitantos, antes de comprarme el coche, a la misma gente en la parada no me ponía a hablar con ellos).
ResponderSuprimirMe recuerda a ésta de Isi.
Eres una crack. Un besote.
PD. También en Mallorca, aunque parezca contradictorio, es más fácil llegar a los sitios, por la cantidad de coches de funcionarios + vacaciones + no hay escuela que nos ahorramos (y que no son capaces de suplir los miles de turistas).
Es una de las ventajas del verano: los buses van medio vacíos. Y para mí, que al revés que Jovekovic soy asocial en cualquier sitio menos en el trabajo, el verano es encantador por esa ausencia de masa.
ResponderSuprimir¿Te has liado con los nombres, eh? Eso es que no has leído la primera carta.
Qué bonito lo cuentas... Yo a esas horas soy incapaz de sonreir... Si fuera en tu autobús sería "la chica con cara de mala leche que babea cabeceando contra las ventanas del autobus", jejej...
ResponderSuprimirSonreir es siempre gratis... trabajar, se está convirtiendo en un lujo.
ResponderSuprimirLo primero, nunca nos lo podrán quitar.
Yo cuando iba en bus cada día tb solía coincidir con la misma gente y siempre con el mismo conductor... Iba siempre haciendo suposiciones de dónde trabajaría la gente por la ropa que llevaban, los horarios, la parada, etc.... la verdad es que mola.... :)
ResponderSuprimirEs una buena descripción de lo que ocurre en verano. 3 de 7 ya son muchos. A la vuelta, quizá haya quedado alguno por el camino, pero se incorporarán otros.
ResponderSuprimirDeberíamos hacer un álbum de cromos todos los años con nuestros habituales, y repasar de vez en cuando los años anteriores.
Un besico, currante de Agosto.
Pues seguro que si lo hacen...Viajo mucho en tren y autobus, llevo años haciendolo y he encontrado a gente maravillosa en mi camino, personas con las que sigo manteniendo contacto y con las que he comparido muchas cosas.
ResponderSuprimirSeguro que alguno también fantasea con tu vida. Al menos yo lo hago, me encanta hacer las películas, que lo más probable es que nada tengan que ver con la realidad pero al menos mientras lo hago disfruto.
ResponderSuprimir¿Te está gustando el libro de Almudena?, a mí la verdad es que me decepcionó un poco, no sé, tal vez no lo leí en una época propicia, esperaba más de Almudena y disfruté más ocn otros suyos. Hay uno muy chiquito que me encantó, te lo digo por si no lo has leído todavía: Castillos de arena.
biquiños,
y Buen día (enérgico)
La gran escuela de los escritores, la calle y los personajes cotidianos. ¡Explótalos sin piedad, jajajaja! Más de uno se fijará en ti y más de uno te ignorará, porque hay mucha gente que va por la vida como las maletas...
ResponderSuprimirBesitos/azos.
me encantó, igual creo que muchos lo hacemos y yo confieso que cuando mi trayecto es largo y no hay nadie interesante a quien tejerle un cuento me pierdo en la musica de mi ipod y me invento a mi misma en otra historia, lo malo es que a veces me sale tan bien y lo disfruto tanto cuando: rayos! he llegado a mi parada.
ResponderSuprimirCada día si nos fijamos coincidimos con gente que sin hablar somos capaces de comunicarnos mucho.
ResponderSuprimirY sí, seguro que fantasean e imaginan cosas acerca de ti.
Un saludo indio
La imaginadora de vidas: Belén Superstar.
ResponderSuprimirSi usted está aburrido de la suya, por un módico precio Belenciña le prepara una intrahistoria que ríase usted de las de Unamuno y Baroja.
Belén, imagínate una mía, andaaaa..., quiero que sea en Dotge City en O.K. Corral y al lado de los buenos. Y que Doc Holliday se cure de la tuberculosis, el pobre..
Ese librito de Almudena se lo regalé a una amiga común. Altamente recomendable para los que quieran aprender a imaginar vidas.
Un becho
Pues yo creo que todo el mundo lo hacemos...yo, al menos, es subirme a un autobús y, con mis gafas de sol para que no se me vean los ojos, miro de aquí allá inventándome historias acerca de la gente que está sentada alrededor mía.
ResponderSuprimirpor eso te entiendo...jeje
un beso!
Yo creo que si, que fantasean con tu vida...
ResponderSuprimirSabés que me pasa a mi? Fantaseo con la vida de muchos blogger, cómo serán, dónde y con quién vivirán, qué los hará felices, etc, etc, etc...
Un beso Bel!!
"pensando en todos los personajes que viajan conmigo todas las mañanas"
ResponderSuprimirTodos llevamos dentro un montón de personajillos cuando vamos para el curro, lo malo es que nos pare la guardia civil, y nos pillen con más de cinco en el coche... jajajaj
saludos y un beso!
me ha encantado porque me has trasladado a esa parada y al interior del autobús; sensación de sueño incluida.
ResponderSuprimirUn abrazo guapa.
Jeje yo también coincido con compañeros de metro y me hace gracia inventarme "posibles vidas" para ellos. Me recuerda a una canción de Ismael Serrano: "Camino del trabajo, en el metro. Aburrido, vigilo las caras de los viajeros, compañeros en las rutinas y en los bostezos".
ResponderSuprimirBesetes.
;)
ResponderSuprimirLinda... te dejo besos para tus mañanas.
Tenía entendido que andabas. Te estás aburguesando, ya coges el autobús y todo.
ResponderSuprimir/ \
SEguro que muchos se pregunta: Donde va esta chica tan wapa tan temprano ? :)
ResponderSuprimirSaludos
Pero... ¿estás hablando de mí? :)
ResponderSuprimirCada detalle se parece (mucho) a los trayectos de mi casa al trabajo. Y es increíble cómo puedes echar de menos a las personas con las que normalmente coincides pero de las que ni siquiera conoces su voz.
Es que el libro de Almudena Grandes necesita su tiempo... pero ya cambiará, ya... :)
Besitos
Con mi hermana jugamos a adivinar las vida de los desconocidos que cruzamos por la calle.
ResponderSuprimirHace poco descubrimos que eso mismo hace Woody Allen en una película.
:)
eso de echar de menos es muy común,son como nuestro mundo silencioso pero real,me encanta tu imaginación hecha creatividad, besicos
ResponderSuprimirAunque pudiera parecer sencillo contar cotidianidades... no lo es para nada y menos de esa forma tan mágica como tú lo has hecho, enfrascándonos en esa mañana fresquita (o no tanto) de las 7 de la mañana, acompañada de Mari, de don Mateo... de todos ellos en un quehacer diario y eso... maravillosamente relatado.
ResponderSuprimirBesuco.
Ay no, Anti, prefiero seguir imaginándo no sea que me digan lo que piensan! jajajaj besos
ResponderSuprimirGracias mar, besicos
Bueno, Novicia, la verdad es que yendo en coche se pierde esas cosas jajajajaj besos
Si, Irre, pero la Mari es mucha Mari, igual es que no es su día ni su momento el de la mañana pero...buf! besicos
Bueno, a mi me gusta hablar hasta debajo del agua, Jove, así que siempre hablo mucho :) besos
Si la sabes mirar, tu, si! besos
Anda ya Granota, tu puedes :) solo hay que mirar, y tienes una muy linda mirada! besicos
El entrar o no entrar es algo voluntario Pat, por eso no me suelo creer los piropos, porque a mi me gusta ser leída casi siempre, no cuatro cosas bonitas y ya... no, desde el 2007 no tengo vacaciones, lo raro es que me vaya. Besicos
Eso es lo aburrido, Lucía, que siempre es el mismo! jajajj besicos
Co, si lees bien creo que hasta sabes el número del bus Jeza jajajaj besicos
La verdad es que le copié la entrada a Jove Peter, hace meses habló de la gente que le acompaña en el bus :) es un tema típico, me imagino, besicos
Yo intento ser social, Paseante, peso sabes? por las mañanas no aisss estoy dormida! besos
Algo bueno te vería Rocío... seguro que si! besicos
Ya te digo Odiseo, es curioso como en el año de la crisis va y trabajo la gran mayoría... pero se lo que es estar sin curro, créeme :) besicos
Recuerdo tus entradas Wen, si casi hasta resolviste un misterio! besos
Pues quizá a la vuelta no esté yo Juanjo, pero subiré a otro bus, fijo :) besicos
Qué corte Teresa jajajaj besicos
Pues el libro, Aldabra, no está mal, pero lo veo lento. La verdad es que el mejor libro de Almudena para mi es el primero, superar las edades de lulu... tela! besos
Se que es una fuente de tu inspiración Mariano! si te llevo leyendo ya ni se hijo de mi alma! besos
Eso me pasa con los libros, a veces estoy en lo mejor y... ahhhhhh! besos Marianna
Ay no se no Comments, la verdad es que si fantasean sobre mi, vaya corte! jajajaj besicos
Yo a ti te imagino de caballero con armadura limpia y reluciente IlusoLuis, siempre con la mirada de niño, que es lo mejor que te puede quedar, a tu niño :) besicos
Somos noveleras Beatriz! besicos
Quiero que me cuentes sobre mi Evan, anda si por fa!!!! besos
Lo dudo Hiperion, los mandaría esconderse en el capó! jajajaj besos
Gracias Joselop44, eso pretendia :) besicos
La verdad es que es un lujo saber que puedes ser la inspiración de alguien que no conoces Perrito, quién sabe si de Ismael Serrano! besos
Gracias Lirio, pa lindas, tu! besos
Jo Litos, me bajo y aún camino algo, y es el único bus que pillo en el díaaa joooooo besos
Ay Joanna, guapa yo? jajajaj que ilusa! jajajaj besicos
Yo sabía que tu eras de las mías... se que inventas cosas lo se!!!! besos Sureña GUAPA!
Hago lo mismo que gilda, su hermana y Woody Allen? que HONOR! Besicos
Un ejercicio como otro cualquiera lare! besicos
Me gustaría pensar que si ellos lo leen sonrían Lydia... una tontería como otra cualquiera :) besicos
Gracias a todos por los comentarios
Belén, una buena historia. Yo también he jugado a eso, me gustaba hacerlo en pareja; me encantaba contar esas historias a mi chica; el inventor de las vidas ajenas.
ResponderSuprimir¿Sabéis? Hay un símil muy parecido en un libro maravilloso: “La elegancia del erizo” de Muriel Barbery, seguro que lo habéis leído. La protagonista hacía lo mismo pero con el futuro de las compañeras de su clase; profetizaba como sería el porvenir de cada una de ellas, y decía que era triste, pues sentía que todo estaba ya descubierto, que el fututo no tenía nada que enseñarle.
Un día conoció una pequeña niña japonesa, y mientras la miraba comprobó que no podía imaginar nada de su futuro; tenía una preciosa vida por delante que podría tomar cualquier destino, cualquier camino. Seguro que la ganas de vivir están hechas de esas pequeñas cosas.
Ah... me casé con la chica.
Saludos.
Muy interesante blog, ha sido gratificante pasear por acá. Felicitaciones por todo. Un abrazo.
ResponderSuprimirY seguramente más de uno lo hace. Quizás no hasta el punto de llegarnos a mezclar en una historia con letras y lectores, pero sí que más de uno nos hará desfilar por su cabeza de la mano de alguna historia.
ResponderSuprimirmiaus tardíos
o madrugadores.
según se mire
La verdad es que hubo un tiempo en que odiaba los viajes en autobús, sobretodo en casa donde siempre estamos a 40grados y es como estar en un horno con llantas. Pero ver todas esas caras, esas historias, todo eso, es muy interesante.
ResponderSuprimirYo creo que mas de uno debe de crearse historias contigo.
Besos
Siceramente Belén, creo que somos pocos los que jugamos con las vidas de los seres que nos encontramos a diario, a mi además me gusta imaginar que tipo de música escuchan ahora.
ResponderSuprimirMe da la sensación que la mayoría anda demasiado metido en sus problemas como para dedicarse a "imaginar vidas", probasblemente nos encontrariamos con mas sonrisas en las mañanas si asi fuera ;)
un abrazo
Jajaja. Seguro que piensan que es una chica guapísima, que tiene un trabajo estupendo y que le encanta leer, aunque algun@ quizá piense que es una vampiresa, una modelo o una estudiante y según se levante, le darán vida a la vampiresa, a la modelo o a la estudiante. Seguro que incluso, escribirán de tí como tú haces de ellos.
ResponderSuprimirBesicos preciosa, la fantasia es enorme y a todos creo que la escribamos o no, nos llega de alguna manera.
Yo creo que medio mundo fantasea con el otro medio mundo, eso a poquito de escasos problemas que se tengan y permitan tener la cabeza libre para ver al vecino.
ResponderSuprimirMe gustó tu historia de la parada del autobús, tiene el aliciente de lo cotidiano.
un beso
Siempre llevas el mismo de Almudena? jajaja. No creo que ellos tengan tanta imaginación como tú. O quizá sí, vete a saber. Si yo te contara de coincidencias relacionadas con el blog... (be careful)
ResponderSuprimirBesitos.
Qué gran poder de imaginación tienes ! Es genial!
ResponderSuprimirbesos.
A veces no somos conscientes de la cantidad de momentos al día en que nos contamos historias que nunca existieron. A menudo me pregunto por qué no les preguntamos cuáles son sus historias verdaderas.
ResponderSuprimirSeguro que sí juegan a imaginar vidas (yo también lo hago siempre que tengo ocasión).
ResponderSuprimirBesos fantasiosos.
Yo también tengo mi historia con autobuses, autobuseros y pasajeros... Durante años tuve un conductor que era lindísimo, al que todo el mundo adoraba, y en la misma época había otro que era un canalla de los grandes... Algún día contaré la historia.
ResponderSuprimirBesicos.
P.D.: Ya estoy de vuelta...
Es lo que tiene agosto en zaragoza belen..jajajaja
ResponderSuprimirUn abrazo belencica!!
No he leído ese libro, Aureliano, la verdad es que soy un poco espesa para leer best sellers... pero mola el saber que mas de uno lo hace, ya no me siento tan rara :) besicos
ResponderSuprimirMuchas gracias Alma, bienvenida... besos
La verdad es que es dificil no pensar en otras vidas en un sitio tan granado como un bus, aunque sea agosto y sea tan temprano! besicos dormilones, Dara
Y te imaginas que las escribe en su blog Dandy? jajajajaj besicos
pero sin embargo hay muchos blogs Bitter, quiero decir, a la gente les gusta escribir... besicos
Ya no tengo pintas de estudiante Nany! jajajajaj besicos
Yo tengo muchos problemas Fabrisa, pero al menos si miro a mi alrededor se me olvida un poco, no se... besicos
Alguna me he llevado Eva, alguna desagradable y otras muy guapas, así que bueno, tengo cuidado y, sobre todo, respeto a todo el mundo :) besicos
Gracias Fernando, prueba a hacerlo tu cuando salgas a correr, es divertido! besicos
Buf Japogo, no las contamos porque muchos pensamos que nuestras historias son pse... besicos
Qué peligrosos somos JuanMa...;) besicos
Cuando quieras Cyber... aqui la leeremos :) alguna vez te has ido? yo te he visto actualizar el blog... besicos!
Y los autobuses de la ciudad SIbenik, besicos, maño!
Gracias a todos por los comentarios
Querida Belén
ResponderSuprimirTus cotidianidades son el fiel reflejo de la realidad...y divierten la historia que recreas
Genial.
ResponderSuprimirVeo que no somos pocos los que compartimos esa afición a imaginar la vida de los demás, a ponerles nombres y hasta un oficio.
Es como si les conociéramos y fuesen compañeros nuestros cuando en realidad ni nos hablamos.
Un saludo.
Creo que contigo y con tu cabeza hemos fantaseado todos los que te leemos, imaginandonos el resto de tu vida, a partir de las pinceladas que nos cuentas.
ResponderSuprimirY no tengas miedo, es una de las cosas más normales y habituales, construir historias con pequeños datos...
Lo que es genial es que tú nos lo cuentas. Y cómo nos lo cuentas.
Besos con burbujas
Me he imaginado a cada uno de tus "ficticios" o no, personajes.
ResponderSuprimirAdemas es gracioso ir descubriendo detalles de cada uno de ellos a lo largo de los dias. Pequeñas pistas que te hacen elavorar su historia con mucha más realidad.
Yo creo que viendo esta entrada dejare de ir al curro en moto y me pasare al bus!!jejej
un besazo
Me a gustado muchisimo el relato, los dibus de los que ya me hice madre adoptiva, y sobre todo, la forma en que cuentas esa cotidianidad mal llamada "RUTINA" Que al fin y al cabo forma parte de nuestras vidas como una pieza más, y que no todo el mundo sabe asumir y encarar como tú lo haces en estas letras sinceramente fantastico, enhorabuena...
ResponderSuprimirPor cierto, gracias por revolotear por mi tristeza, que aunque no te guste, también forma parte de la cotidianidad de todos y no siempre es mala...
Un beso enorme
Toc, Toc, ¿se puede?. Yo fantaseo mucho, tengo una capacidad grande para imaginarme las fantasias y deseos de personas que practicamente no conozco, puede ser que soy vendedor y ejercito mucho. Creo que es una costumbre buena, un saludo y que Fortuna te acompañe...
ResponderSuprimirYo también tengo gente con la que me cruzo tyodos los días, que imagino su vida... etc. Pero no sabría contarlo como tú... :P
ResponderSuprimirBesitos!
qué haríamos sin las paradas de autobuses.....o más bien...qué haríamos sin imaginación??
ResponderSuprimirnada nada, sigue inventando, me da, solo me da, que todos hemos hecho eso alguna vez.
felices siguiente jornadas laborales.
Cualquier situación está bien para alimentar la imaginación.
ResponderSuprimirCreo que lo hacemos todos, incluso en situaciones más impropias.
Bsos
Desde la adolescencia me daba por imaginar los diálogos y las vidas de la gente que me cruzaba.
ResponderSuprimirDa para mucho el juego.
Besos desde la parada.
Pues verás, yo es que desde que me levanto hasta que me despierto tengo un lapso de automatismo que me impide enterarme de la vida de los demás (y de la mía propia), pero me encanta saber que tú ya vas con los ojos bien abiertos.
ResponderSuprimirBonobuses de besos
Es inevitable encontrarte con gente y imaginar una vida para ellos. De que vivirian sino los guinistas de tantas series y tanta peliculas?? La inspiración les llega siempre de gente real.
ResponderSuprimirBesos
...ya me gustaría a mi saber la visión que tienen de ti...de momento nos conformaremos con lo cotidiano...infinitos besos de bolsillo y un enorme abrazo silencioso...de esos de te echo de menos...
ResponderSuprimirMe encanta que también escribas textos más largos y digamos que hacia fuera, observando a la gente y los detalles de cada mañana, aunque luego no puedas evitar fantasear.
ResponderSuprimir¡Saludos!
Yo creo que ellos inventan tu vida también, pero no tan bien. Me ha encantado.
ResponderSuprimirY me he indentificado mucho con lo de los BUENOS DIAS! sin respuesta. Siempre hay un mudo en tu vida :D
Un besote
Yo creo que casi todo el mundo se inventa vidas ¿no crees? Yo a veces me centro en la persona que más me llama la atención y me monto ¡unas películas! jeje
ResponderSuprimirUn besito Belén
belénn belén regresé a tu blog, espeor leernos pronto..
ResponderSuprimirabrazos
vitro
Seguro que si yo fuese en ese BUS, también fantasearía con tu vida, porque eso que has hecho, me encanta hacerlo mentalmente al ver pasear a la gente.
ResponderSuprimirBesos inventados
Hay que buscar historias de donde sea JuanK, besicos
ResponderSuprimirNo te creas, Perséfone, que a mi también me tranquiliza mucho eso que seamos varios los que nos da por ahí jajajajaj besicos
Ay chico FutBlo, la verdad es que mi vida no es nada imaginativa, quizá `por eso me fijo en la de los demás :) besicos
Jope, Iris, mucho mejor el bus que las motos! besicos
Tienes razón MOira, la trristeza está ahí y no es mala, pero hay que saber quitársela de encima! besicos
Tal y como están las cosas, Temujin, mientras pueda seguir subiendo a ese bus a trabajar...;) besicos
Cómo que no? seguro que si Cris, anda que no me engañas, que te he leido muy bien ;) besicos
Yo también pienso que todos lo hemos hecho alguna vez Lilit, besicos
Y precisamente, en esas situaciones mas impropias, Markos, es cuando mas las necesitamos! besicos
Si que da juego Nómada, y además nos entretiene ;) besicos
No te creas Hyku, que muchas veces mi cerebro va por un laodo y mi alma por otro, alguna vez hasta hablo sola, no te digo mas :) besicos
Ahí le has dado Cesc, totalmente de acuerdo contigo! besicos
Me da mucho respeto preguntárles Arca, no sea que acierten! jajaj besos de te quiero!
Si es que voy evolucionando Marc, poco a poco :) besicos
Yo la entiendo Lipollas, es que es muy pronto! jajajaj besicos
Haz un post Kay! que dará un gusto ;) besicos
Por aquí estamos Vitrolero, besicos
Oquizá es que sea tan insulsa que ni siquiera eso Dani, quien sabe! besicos
Gracias a todos por los comentarios
La verdad es que tienes razón, esta mañana en mi parada me ha hecho ilusión encontrarme a mi gente
ResponderSuprimirSaludos