(Si Quieres Más Compañía, dale Al Play...)
(texto donde se mezcla la leyenda, la historia, lo que deseo y lo que nunca debió ser)
Una mañana decidió que no se levantaba mas… se quedó tumbada en su cama, tapada con su manta de flores y cerró los ojos... No quería seguir viendo más, no quería seguir oyendo mas, lo había visto y oído todo… a sus 97 años había decidido morir…
Se está muriendo, dijo el médico cuando mi abuela le llamó, no hay nada que hacer…
Y es que nunca había querido molestar, ella se bastó sola toda su vida… sus ojos verdes habían visto como su marido moría en Fonseca, sus manos firmes habían tomado a sus tres hijos y los llevó a Madrid, la mejor época de su vida…
Y es en Madrid donde su recuerdo se paraba, su memoria tomaba poder y el verde de su mirada tomaba más brillo… Madrid.

Su Madrid, murmullaba entre los sueños de la muerte, olía a pescado, como en el puesto en el que empezó a trabajar cuando llegó a Lavapiés, y cuando pudo ahorrar unos duros, lo compró y lo regentó en los últimos años de Alfonso XIII.

Su Lavapiés, el hogar que formó en su corrala, susurraba los nombres de sus vecinos, más que vecinos, compañeros, la mayoría gatos de más de una generación que la guerra cortó como sesga vidas. Recordaba a Antonio y Herminia, la pareja yerma que no pudo tener hijos, de cómo Herminia cuidaba de mi abuelo y sus hermanos mientras ella salía a trabajar, de cómo Antonio le quería presentar a su primo soltero, porque una mujer no puede vivir sola…

Su calle del Sombrerete, una calle con luz propia, dónde las puertas estaban abiertas a todo el mundo del barrio, dónde el calor humano podía con los inviernos duros de Madrid, donde el olor a carbón inundaba el aire en las tardes de sábado, dónde Carmina, la dueña del bar de debajo de casa preparaba el mejor café de cazo, que tomaba con placer las mañanas antes de acudir a su mercado.

Y en el anochecer de su vida, todos y cada uno de sus recuerdos de Madrid se tornaban sepia y le acompañaban en la caída de telón de lo que había sido su vida, sus ojos verdes se apagaron para dejar de ser y de sentir, ya lo había visto todo, lo había oído todo, su alma, tranquila, volvería a pasearse por la Calle del Sombrerete, buscando a todos aquellos que le acompañaron en su Madrid del alma.
Se está muriendo, dijo el médico cuando mi abuela le llamó, no hay nada que hacer…
Y es que nunca había querido molestar, ella se bastó sola toda su vida… sus ojos verdes habían visto como su marido moría en Fonseca, sus manos firmes habían tomado a sus tres hijos y los llevó a Madrid, la mejor época de su vida…
Y es en Madrid donde su recuerdo se paraba, su memoria tomaba poder y el verde de su mirada tomaba más brillo… Madrid.

Su Madrid, murmullaba entre los sueños de la muerte, olía a pescado, como en el puesto en el que empezó a trabajar cuando llegó a Lavapiés, y cuando pudo ahorrar unos duros, lo compró y lo regentó en los últimos años de Alfonso XIII.

Su Lavapiés, el hogar que formó en su corrala, susurraba los nombres de sus vecinos, más que vecinos, compañeros, la mayoría gatos de más de una generación que la guerra cortó como sesga vidas. Recordaba a Antonio y Herminia, la pareja yerma que no pudo tener hijos, de cómo Herminia cuidaba de mi abuelo y sus hermanos mientras ella salía a trabajar, de cómo Antonio le quería presentar a su primo soltero, porque una mujer no puede vivir sola…

Su calle del Sombrerete, una calle con luz propia, dónde las puertas estaban abiertas a todo el mundo del barrio, dónde el calor humano podía con los inviernos duros de Madrid, donde el olor a carbón inundaba el aire en las tardes de sábado, dónde Carmina, la dueña del bar de debajo de casa preparaba el mejor café de cazo, que tomaba con placer las mañanas antes de acudir a su mercado.

Y en el anochecer de su vida, todos y cada uno de sus recuerdos de Madrid se tornaban sepia y le acompañaban en la caída de telón de lo que había sido su vida, sus ojos verdes se apagaron para dejar de ser y de sentir, ya lo había visto todo, lo había oído todo, su alma, tranquila, volvería a pasearse por la Calle del Sombrerete, buscando a todos aquellos que le acompañaron en su Madrid del alma.
Fotos de Miguel
Yo no llegué a conocer a mi bisabuela Gregoria, ella murió cuando yo tenía dos años.
ResponderSuprimirTodo el mundo me decía que tengo los mismos ojos verdes que ella, mi madre asegura que mi a mi bisabuela le gustaba dormir abrazándome...
Me gusta pensar que tenemos alguna conexión y la siento vibrar dentro de mi cada vez que mis huesos paran en mi Madrid del alma.
Por eso cuando Miguel me pidió colaborar en su estupendo blog de Madrid, no dudé en desempolvar los recuerdos color sepia de mi bisabuela por Lavapiés.
Gracias, Miguel, por pedirme la colaboración...
Besicos
P.D el Blog De Miguel lo teneís en el link que hay debajo del post.
Que viva la estirpe de los ojos verdes....
ResponderSuprimirbello relato, muy costumbrista...
besos!!!
pos a mi me dio un poco de nostalgia... se me aguaraparon mis ojitos... pq es verdad a esa edad, con esa vida... simplemente se dedico a descansar... me recordo a las historias de mi abue!
ResponderSuprimirgracias por eso...
un besico
Belén es una bellísima historia llena de ternura, me imagino que gratos recuerdos que debes tener con tu bisabuela y esta historia enmarca el devenir de toda una generación, que como bien dices se refleja otra vez en ti (a través de sus ojos los tuyos)Un beso grande
ResponderSuprimirHas hecho un gran homenaje a tu familia, a Madrid y a uno de los barrios más castizos de la ciudad. Debes sentirte orgullosa. Besos
ResponderSuprimirEn esa misma calle vive una de mis mejores amigas, ojos negros ella, con sus hijos y sus recuerdos.
ResponderSuprimirBesos chulapos
Bueno, veo el barrio de Lavapies donde casi tienen su residencia mis padres y reconozco las fotos que ilustran la entrada :)
ResponderSuprimirPrecioso homenaje a tu bisabuela, que tendría unos preciosos ojos verdes como su bisnieta, eso sí lo se.
Besos
Los tiempos cambian, también Madrid, y a medida que van desapareciendo quienes lo vivieron se esfuma la prueba de dicha evolución.
ResponderSuprimirDel carácter vivo de la ciudad como esa bestia estúpida que, según Stella Díaz Varín, es la Vida.
Un fuerte abrazo desde el Otro Lado.
Yo, salvo la estación, apenas conozco Madrid pero hiciste que me lo imaginase, al igual que los ojos verdes de tu bisabuela. Yo a la mía tampoco la conocí, pero sí hay una foto de ella que heredaré yo porque todo el mundo me dice que me pareco un montón a ella aunque yo no vea el parecido, besines
ResponderSuprimirPrecioso homenaje a tu bisabuela, 97 años entrañan una gran historia de vida, te deseo que además de esos ojos verdes, te deje de herencia ese caminar por la vida tan largo, un abrazo.
ResponderSuprimirVoy a conocer ahora el blog de Miguel.
Besos salados
Pues una extraordinaria historia para dos extraordinarias mujeres. Bello reconocimiento. Si paseo por Lavapiés seguro que me vendrá a la cabeza.
ResponderSuprimirBesos
Muy bello, sí. Dices que es "leyenda", lo entiendo, así me parece. Y hasta diría que se trata de una pequeña "épica familiar". En tu bisabuela estás tú, aunque no la conocieras, ella sale por tus ojos verdes, estás conectada, porque forma parte de tu mente.
ResponderSuprimirA mi me sucede lo mismo con un bisabuelo. Muy distinto a tu antepasada, porque fue contrabandista y taimado. También murió cuando yo tenía unos dos años. Pero siempre está presente y me guía. Sobre todo cuando el mar se encrespa y las "tormentas perfectas" caen sobre mi. Entonces me imagino en uno de sus barcos, camino de Argel, sin saber seguro si habrá vuelta. Es una de mis estrellas guía más brillantes. Besos.
Vaya que gran forma de escribir la tuya. Vivan los ojos verdes.juas.
ResponderSuprimirpor cierto, habrá que pasarse por el blog de tu amigo.
SALU2
Lavapiés, allí he amanecido algún día sobre un banco. Ya no es lo que era.
ResponderSuprimir/ \
Precioso post y gran homenaje a tú bisabuela.
ResponderSuprimirSeguro,segurito que donde esté ,le habrá encantado y se habrá emocionado...
Sigue pensando que hay "conexión",eso nunca se pierde por muy lejos que se hayan ido...
Besotessss
De mi Madrid al cielo, y un agujerito para seguirlo viendo.
ResponderSuprimirRecuerdos de una vida, toda una hazaña sobrevivir a seso tiempos... que bien describes el olor...huele a eso a recuerdo. besos
ResponderSuprimirBonita Historia. Ha sido un placer seguir el enlace.
ResponderSuprimirPreciosa historia y contada con una delicadez extrema.
ResponderSuprimirYo no conocí a mis bisabuelos y perdí a mis abuelos siendo muy joven ¡cuantas veces los he añorado!
Una abrazo,
Esteban
Cuando alguien habla así de un ser querido que ya no está, es que tienen algo más en común que unos ojos verdes... Y creo que compartís esa fuerza por seguir y avanzar...
ResponderSuprimirUn relato precioso...
Muakssssssssssssssssssssssssssss!!!!!!!!
Por mí que las bisabuelas eran de una pasta especial. La mía, con 92 años, desayunaba sopas de café con pan y bailaba por el pasillo dando saltitos cuando estaba contenta.
ResponderSuprimirMi madre dice que siempre olía a jabón.
No la conocí, pero al igual que tú, a veces creo poder verla.
:D
Me ha gustado mucho este post.
Un besico
ya sabes que tengo debilidad por los abuelos y ahora también sabes que tengo debilidad por Lavapiés, un beso
ResponderSuprimirYa sea el tema que sea, se nota tu estilo, golpeas con determinadas palabras, mola. Y luego que sirve para hablar también de Madrid, en tu caso, vaya que sí. Qué casualidad, pensaba escribir una entrada sobre mi abuelo, un atisbo de biografía a lo 'Cuéntame'. Murió hace poco, y esta semana murió mi tio abuelo, parece que es sobretodo ahora cuando hay ganas de escribir sobre esas vidas, que la mayoría sólo conocemos en su edad madura, y su juventud sólo de oídas. ¿Sabías que mi bisabuela también se llamaba Gregoria? A esa no la conocí, pero conocí a otra, eso sí, ya estaba senil y no olía a jabón precisamente jeje no sé mucho de ella.
ResponderSuprimirUn beso!
Qué emotivo...
ResponderSuprimirdebe ser que estamos nostálgicas...ainss, qué post mas Gardel y sentido
anda besicos por chulapilla, ainsss¡¡¡
Joder Belén esta entrada me "a puñalao el arma",Lavapies ya no es lo que era,pero fue.Hay que conocer sus tejados para beber del barrio.Besos cariño,he vuelto a mi rincón de "susurros nocturnos",lo echaba tanto de menos como el calor de una hembra.
ResponderSuprimirLa historia de tu bisabuela es la de muchas personas que abandonaron su casa, su pueblo, en busca de algo mejor. Y lo encontraron. Yo soy hija de emigrantes del país. Mi padre gallego, mi madre toledana.. Ambos dejaron familia y hogar en busca de algo diferente, a ser posible mejor.
ResponderSuprimirPero creo que el terruño que nos ha visto crecer, donde nuestras infancias transcurrieron más o menos felices, nunca se olvida y realmente creo que cualquier desearía poder volver a aquellos tiempos que recordamos con tanta añoranza.
Un beso, Belén
Me encanta. Es un precioso homenaje. Es fantástico imaginar que cuando uno muera alguien lo recordará así. Gracias lo he pasado muy bien leyéndote
ResponderSuprimirPreciosos sueños de lavapies y el recuerdo del abrazado de la abuela Gregoria...
ResponderSuprimirBesitos, hermosa.
A lo mejor no la recuerdas en vida, pero tu forma de nombrarla dice que la llevas dentro de ti, como tú has dicho.
ResponderSuprimirPuede que esos abrazos de madrugada se quedaran en tu piel para siempre.
Qué bonito, niña.
Besicos
que es un cafe de cazo?
ResponderSuprimirRecuerdos que no existen. Genial.
ResponderSuprimirDesde luego hay algo poderoso que vibra dentro de tí, defícil de definir, está más alla del tiempo y del espacio.
ResponderSuprimir¡Sácale partido! merece la pena.
Belen:
ResponderSuprimirJo que corte !
Ahora el que pido disculpas soy yo por no haberme explicado bien. "Errar el tiro" quería decir que no me habias interpretado bien lo que estaba intentando decir pero no había nada peyorativo en ello.
Un abrazo,
Esteban
Dejas mucha sensibilidad en pocas líneas, y eso no está al alcance de todo el mundo. Besos, me ha gustado mucho.
ResponderSuprimirwooo que puedo decir? me hace querer ir a esa calle a canalizar su historia...
ResponderSuprimirpor cierto belen, no sabia que tenias ojos verdes... :P
Un texto muy nostálgico. Gregoria debe estar en la calle sombrerete del cielo.
ResponderSuprimirYo noto algo parecido con mi abuelo. Murió el día que yo cumplía 3 años y siempre lo he sentido muy cerca.
Un saludo!
Como siempre, genial....
ResponderSuprimirte extrañamos el miércoles.
besos
Mis bisabuelos también vivieron en ese Madrid de felicidad, de guerra y de postguerra, donde la vida era otra cosa, menos aséptica, más humana.
ResponderSuprimirMi bisabuela también tenía unos preciosos ojos verdes, al igual que mi madre... en cambio los míos son oscuros, excepto en algún anillo del iris que sólo se aprecia de cerca.
¿Por qué los ocasos son tan tristes? ¿No será porque cuando llegamos, ya estamos muy solos?
Besos.
...ese Madrid que nos embruja...ese Madrid parte de nuestras vidas, con infinidad de historias...de miradas...infinitos besos de bolsillo para esos ojos heredados...
ResponderSuprimirLo ideal es irse cuando llega la hora.
ResponderSuprimirAunque siempre será triste.
En esta entrada sobre nostaliga y falta literatura. Lo siento.
ResponderSuprimirUna historia muy humana la de tu abuela de ojos verdes. Ella y tantos otros españolitos vivieron una época de escasez y trabajo, pero creo que, con una humanidad muy por encima de la nuestra y su felicidad con pocas cosas materiales, más completa.
ResponderSuprimirEs hermoso eso de meterse en la cama con 97 años y decir ¡hasta aquí he llegado!.
Un besito
Odio tener que morirme, pero ya que no lo puedo evitar, que sea como tu bisabuela Gregoria, por favor. Besicos, có
ResponderSuprimirUna vida sencilla que llenó muchos corazones. Deberíamos aprender nosotros a sentir así.
ResponderSuprimirUn miau grande
Nena!!!!!!!!
ResponderSuprimirQue historia más cojonudaaaaa
Me ha encantado, y siendo real mucho más chula y mágica.
Un beso
Precios Belén... me has hecho recordar también a mis bisabuelos, que fueron de Cáceres a Madrid y vivieron en el barrio de Lavapiés, también en una corrala.
ResponderSuprimirUn saludo.
Bonito y emotivo relato de una vida...la de esa mujer de ojos verdes...
ResponderSuprimir...bonito homenaje
ResponderSuprimirBesotes
¡que post tan tierno! a tu bisabuela le hubiera gustado, claro que sí.
ResponderSuprimirbiquiños,
Y que tú sigas con tus ojos verdes, heredados, viendo el alma de las cosas y nos lo sigas transmitiendo.
ResponderSuprimirBesicos.
Hoy me he emocionado, siempre quise escribir algo así de bonita sonre mi biasabuela a la que si conocí hatsa los 14 años o sobre mi abuela que se nos fué hará unos 4 años. Y ahora nos quejamos por nada, no te jode ;)
ResponderSuprimirBesos descoloridos
Bueno, los ojos verdes no se si se acabarán con nuestra generación Troba, a este paso... besicos
ResponderSuprimirPues la verdad es que era una mujer que siempre hizo lo que quiso, así que no es de extrañar que muriera cuando ella quiso Eugenia, besicos
Creo que tengo algo mas que unos ojos verdes heredados Mixha, o al menos eso me gusta pensar... besicos
Gracias Óscar, la verdad es que siempre le he tenido mucho cariño a mi abuela Gregoria... besos
Pues muchos madrileños deberían volver a esa calle y esa zona FutBlo, no deja de ser el Madrid que enamora... besos
Bueno, la verdad es que los ojos son de familia materna, Boti, como bien dice el litos, mierda de mendel! jajajaj besos
Claro que cambia, lo que no se si a bien o a mal Borja, besicos
Pues está bien tener a tu doble en foto Moni, a mi no me molestaría en absoluto :) besicos
Bueno, Alma, mi bisabuela tuvo una vida dura, no se si fue feliz, pero seguro que en algún momento, no... besicos
Y si la ves, le dices algo de mi parte Noelplebeyo, besicos
Nos parecen tan viejos y en una época tan distinta que luego cuando te hablan de sus historias El Adorador, hay que ver qué vidas tenían, verdad? besicos
Bueno los ojos verdes es marca de mi cara kyle xy... besos
Litos, no quiero ni preguntar cómo coño apareciste por ahí... besicos perla!
Yo is creo que ella me vigila melocotón, así que si, algo se habrá emocionado ;) besos
De teruel, mas bien, Viejo, ella ya se fue a Aragón y hasta la fecha :)
A pescado Manuel... besicos
Gracias cosechadel66, me alegro que te haya gustado... besos
Pues a mis abuelos tampoco los pude aprovechar mucho porque ya no tengo y desde hace años, y si Esteban, tienes razón, se siente añoranza... Y todo el mundo tiene una opinión, y si quieres tener debate, tienes que estar abierto a todo, muchas veces digo lo que me viene a la cabeza cuando leo blogs, y sin querer entrar en discusión... no hay nada que disculpar, querido...besicos
Ojalá PinUp, porque era una tía muy fuerte! besos
Yo soy de la opinión Irre, que los abuelos de antes eran a prueba de bombas... dios, yo firmaba! besicos
Al final, Isobel, voy a acabar sabiendo mucho de ti...;) besicos
La verdad es que me parece una pena que se pierda mucha información por el camino, Julián, pero si, hay apartados en las vidas de nuestros familiares que son oscuros, pero por algo será... besicos
Yo si estoy ñoña maiz... besos
Casi soy gata etaxys, te imaginas? besicos
La verdad es que tengo mucha suerte de tener los recuerdos muy nítidos Novicia Dalila, y es una suerte el poder contarlos, y el poder revivirlos, verdad? besicos
Bueno, no siempre eres recordado d2, yo se que nadie me recordará, por ejemplo... besicos
Me hacía rabiar Lydia, y yo muchas veces lloraba y ella decía a mi madre que mala ostia tiene esta niña jajajaj besicos
Ojalá Sureña, por lo que he oído era una mujer de armas tomar... besicos
Un café hecho con un cazo, y con colador Miguelo...
Muy bien dezaragoza, lo has pillado... ;)
En cuanto lo vea Juana, le sacaré partido... me cuesta verlo con la misma claridad que vosotros... besicos
Gracias Jove, besos
Claro que no lo sabes sdjrp, no lo he dicho nunca... besicos
Será eso Tony, que por lo que nos cuentan y el misterio, lo notamos muy cerquita... besicos
NO te apures, Daky, el miércoles que viene nos vemos :) besicos
Pues fíjate Odiseo, mi madre no recuerda la muerte de mi bisabuela con tristeza, nunca la sintió... creo que el poso de tristeza se nos queda a los que seguimos, porque sabemos que no los tenemos en nuestro camino tan pronto... besicos
...y de ojos verdes, Arca, hoy he pensado en vosotras, que lo sepas....
Siempre hay tristeza porque nos quedamos Gilda, esa es mi teoría...
Anónimo, me imagino que quieres decir sobra nostalgia y falta literatura, y si, yo lo siento más porque debe ser un chafón creer encontrar literatura en un blog personal... no soy escritora, hay blogs muy buenos de literatura por ahí, si quieres te paso algunos... disfrutarás... gracias
La verdad es que si, Camy, en aquella época mira que eran duras las cosas... besicos
Yo también firmaba Jeza, besos
Pues si dara, la verdad es que con poco se conformaban, somos unas generaciones que lo queremos todo... besos
Gracias Damián, me gusta mucho que te haya gustado, en serio! besos
Quien sabe Bambú Blanco, quizá hasta se conocieron... besos
97 años eran muchos años Airish, tuvo vida para dar y vender, lo de Madrid fue la mejor, o de las mejores... besos
Gracias Anónimo, fíjate, a tu hermano de firma no le ha gustado... ;) besos
O me hubiera mandado callar, Aldabra, quien sabe? besos
Mis ojos son los míos Guillermo, el color si es igual y la forma de mirar almas... no lo se, esa es mi pena! besicos muy fuertes!
Cuando tengas fuerza, Dani, lo harás... besicos
Gracias a todos por los comentarios
¡Mira que me gusta pasear así por las ciudades!
ResponderSuprimirMucho mejor que un bus turístico con guía. ¿Dónde va a parar?
Sería bueno que en las agencias se explicaran los viajes como lo haces tú.
Seguro que la peña viajaba más, más barato, más cerca y con más magia en las cámaras de fotos.
Besicos.
PD: Yo también heredé los ojos de mi agüela. Y cuando mi madre se me queda mirando un rato, de la misma manera que miraba a mi agüela, me siento tan feliz por la herencia que se me olvida la miopía...
...Belen...como siempre...¡impresionante!... como me hacen disfrutar tus letras...un abrazote...
ResponderSuprimirMe cuesta cada vez más salir del pueblo, que está a 30 km de Madrid. pero seimpre que voy a la capi me dirijo a Lavapiés, me encanta pasearlo ahora lo haré y recordaré a una abuela bella de ojos verdes e incluso haré una agachadita de cabeza a modo de respeto cuando pase por Sombrerete.....
ResponderSuprimirUn abrazo de una gata sin pedigrí
... cuando se habla de alguien de quien guardas un recuerdo tan entrañable y sincero creo que es inevitable que el sentimiento gane la batalla, ¿no? ;)
ResponderSuprimirme has hehco pensar en todos los que echo de menos.
Un besico
¡Niña! Esta vez tengo los ojos emocionados... Me llega este relato al alma, no sabes cuánto. Sobre todo en este momento, que falta mi madre...
ResponderSuprimirBesicos
Cuando la nostalgia aprieta. Me gusta que andes por esas callejuelas.
ResponderSuprimirQué bonito.
ResponderSuprimirMe ha gustado mucho.
Besos.
Jo...siempre son entrañables los homenajes, sin tener en cuenta el tiempo vivido o disfrutado con esa persona.
ResponderSuprimirPero no cabe duda de que cuando se hacen es porque algún poso han dejado dentro verdad? A veces pensamos que es pequeño, pero cuando nos sentamos a pensar,sentir o revivir, no lo es tanto....
Y siempre aprendemos de todas esas vidas que no han sido nuestras pero de las que tanto nos llaman la atención siempre, esos tiempos que no hemos vivido pero que sin duda han existido y son dignos de recordar, habidos los tiempos que corren.
Esos "caminos vecinales" que incluso hemos perdido, que ahora la vida transcurre entre frías paredes de hormigón a cal y canto y que NADIE se entere de la vida que llevo, eludiendo el mínimo contacto vecinal.
Joer....como cambiamos...todo se pierde cada vez más...y pienso que no es bueno, no...
En fin....la sociedad sigue y sigue y nosotros a su paso..
BESOS !!
P.D.- Y la música elegida sin duda, buena compañía para el texto sí...me has transportado a esas corralas afectuosas; P
Pero mire usted que linda historia, que bien contada, narrada con el corazón y todo el sentimiento. He leído algo lleno de amor (le cuento que no es muy facil conseguirlo) pero este texto tiene mucho, pero mucho amor. De otra cosa no tengo dudas, que seguramente ella (la de los ojos verdes) con seguridad ha sonreido ante tus palabras. Lindo sinceramente. Un beso y me tendràs seguido.
ResponderSuprimirOtro si digo: Te confieso y ahora que nadie nos lee, que te he visto en otros blogs y siempre me pregunté que escribirá...hoy me arrepiento de no haberte visitado antes. Otro beso y un ramito de jazmines para vos.
Pues parece como si la conocieses de toda la vida con lo que has escrito..
ResponderSuprimirHola Belén,
ResponderSuprimirBonito texto, bonito homenaje y bonitos ojos. Y és que no hay nada como desempolvar viejos recuerdos y nostalgias para echar de menos la humanidad de otros momentos y como nos haces revivir como tu bisabuela fue feliz, a pesar de las dificultades y de la época, en su calle, en su barrio, en el Madrid de su y tu alma.
Muchos, muchisimos besicos.
Dentro de poco viajaré a Madrid. Te aseguro que cuando pase por las calles de Lavapiés recordaré la historia.
ResponderSuprimirEntrañable, cálida y familiar.
;)
Es inevitable que con tu historia a uno le vengan a la cabeza otras historias y recuerdos similares, aunque con personas y lugares diferentes.
ResponderSuprimirUn beso
Pedazo de ojos verdes los tuyos. Recuerdo que cuando te conocí te dije que pensaba que eras bastante más mayor que yo porque eras muy muy lista y tus ojos también decían eso mismo.
ResponderSuprimirTienes unos ojos verdes especiales, Belenchi.
Besitos!
dios!! cómo echaba de menos leerte!!
ResponderSuprimirEsas colaboraciones son excepcionales. Vaya vaya, no hemos cmabiado nada, sigues igual de genial.
ResponderSuprimirHe vuelto. Estoy aquí.
bonito paseo por madrid y una vida
ResponderSuprimirBuen barrioooooooooo el de Lavapies!!!... El barrio mas GLOBAL de Madrid!!!...
ResponderSuprimirSiempre ha sio un barrio de acogidas y recogidas!!!!
Y sus calles, en las noches,tienen un eco cojonudoooo pa cantar borrachos!!!
besos y versosssssss Beleeeeen!!!!
Precioso homenaje, guapetona...
ResponderSuprimir:)
Un besito
Bonitos ojos verdes los que heredaste de su bisabuela, los genes son los genes.
ResponderSuprimirMe recordaste a mis abuelas, las dos eran especiales para mi...
ResponderSuprimirTengo que ir a conocer a Miguel.
Me dio tanta ternura este post Bel!
Un besito!
Belén q bonito te ha quedado, sobre todo ese color sepia q lo ha inundado
ResponderSuprimirY seguro q el hombre soltero se perdió a una gran mujer, pero ella veo q lo tenía todo muy claro
muakkkkkkkkkkkkkk
Qué bonito. Como me dijeron a mi el día que escribí sobre mi abuela, seguro que hoy, gracias a tí, mucha gente se acuerda de tu bisa.
ResponderSuprimirBesos.
Jo, si llego a los 97 creo q seré de la misma opinión.
ResponderSuprimirMuy bonito Belén.
Un besazo
Los abuelos suelen cargarse la historia de toda una familia.
ResponderSuprimirLindo homenaje. Abraxo.
bellísima historia... al igual que los ojos, seguro!!! y seguro que hay una conexión entre vosotras... Besos
ResponderSuprimirLa visión de esos ojos verdes halló una digna heredera. Besicos.
ResponderSuprimirNo sé si teneis conexión, pero lo parece. Seguro que estaría orgullosa de tí... y de tus ojos verdes. Besicos guapa!
ResponderSuprimirEn la calle sombrerete ajusticiaron a un cura, el populacho hizo mofa del ajusticiado llevando su sombrero en un palo, como un trofeo, posterirmente a esto muchos dijeron que por las noches veian pasearse el sombrero por esa calle.
ResponderSuprimir¿tu abuela vivió en esa calle? es una de las más castizas de Madrid, va de Embajadores a la plaza de lavapies, el barrio del Avapies eran los arrabales de Madrid, si quieres saber más de como vivió tu abuela te recomiendo un magnifico libro "La forja de un rebelde" ahí se habla mucho de ese barrio en esos años.
Cuando vivían mis abuelas lo daba por hecho, no tenía noción que un día partirían...
ResponderSuprimirY ahora la abuela soy yo...
Abrazos,
Lidia
terriblemente tierna, absolutamente vida vivida.
ResponderSuprimirun dulce beso
Precioso post
En mi corazón unas bellísimas damas que fuerón mis abuelas y me enseñaron esencias.
un beso
pd:Tu vestido rojo perfecto! perfecta!
No te imaginaba distinta.
voy a darme una vuelta por dicha calle pensando en tu relato. Besos.
ResponderSuprimirHaber vivido en Lavapiés da solera a la personalidad, menudo barrio tan peculiar, una manera de ser y un caracter que dejan huella, ya lo creo...
ResponderSuprimirQue bello es ver las cosas o los lugares con ojos distintos, la verdad es que te ha salido un bellisimo texto, se nota que esta hecho con cariño.Hay personas que aunque no hayamos conocido siempre estaremos unidos a ellos, y esto se debe a que los que nos rodean nos han sabido unir a ellos.
ResponderSuprimirBesos wapa
Hay personas especiales que no hacen ruido ni siquiera cuando se van.
ResponderSuprimirBesicos
Uy Trasto, si la primera vez que estuve por lavapies fue el año pasado!!!! besicos
ResponderSuprimirGracias MiMundo, que linda eres! besos
Recordarás a mi abuela irene??? oh cielos, que honor... besicos
Recuérdalos con cariño Nika, la sonrisa se pone sola... besicos
Es un recuerdo cariñoso Cybernapya! así que no me llores... besicos
Me llevarás de paseo Art Pepper? ;) besicos
Gracias By Lucy Cullen, eres un cielo besicos
Tienes razón, Chuspi, los vecinos ya no son lo que eran, aunque como vengo de pueblo, si que intento al menos hablar con los míos... una que está solita :) besicos
Gracias Juan, siempre me sorprende como os fijais en mi cuando me paseo por los blogs, debe ser que soy una pesada! besicos
Parte de mi genética es de ella, algo habrá Ángel :)
Siempre amaré Madrid protos669, y creo que parte de la culpa la tiene mi abuela :) besicos
Pues ve a la clandestina y le das un beso muy grande a mariano Lastienditas! besos
Normal, Nébula, todos tenemos un abuelo favorito... besicos
Bueno, mis ojos son así, el resto lo has visto tu Lucía, no me considero lista para nada! besicos
Y yo a ti pava!!! besicos Marisabidilla
Iré corriendo Avg, besos
Gracias Akematon, besos
Y me llevarás alguna vez por ahí Cucas??? ala decidme que si, y yo os contaré cosas de mi abuela si????? besicos
Pa guapas tu * SINE DIE *!! besos
Para bonito tu, Manu! y sabes? de pequeña odiaba los ojos verdes, me hacían distinta! hasta que me di cuenta que quizá por eso miro las cosas así... besos
Te conozco tanto, Evan, que sabía que te iba a gustar... besicos
Ella tenía tres hijos y toda una vida pr delante Bolero, que cosas... besicos
Eso espero, Cris, pero una cosa si te digo... la mía, la mejor! :P besicos
Pues claro, Karla, si estaría hasta las narices... besicos
Yo creo que alguna vez hablarán de nosotr@s Xaj, no crees? dios, que vergüenza... besicos
Nada me haría mas feliz hawkeye, besicos
Oh, Wood mi abuela era muyyy guay eh? jajajaj besicos
Mis ojitos son sin duda la herencia mas directa de ella jordi, el resto, está por ver ;) besicos
Pues lo busco, Joako, y si no, a la clandestina! besos
Pues aprovecha para que ts nietos hablen bien de ti cuando faltes Lidia, besicos
Son historias paralelas Sinsol, gracias guapa! besicos
Que orgullo Fernando! besos
Mi abuela era de muchas armas El Deme , así que igual era medio madrileña ya... besicos
Yo te digo Mery que mi abuela está dentro de mi, no digo mas :) besicos
Y el silencio que dejan es tan horrible de soportar Belita... besicos
Gracias a todos por los comentarios
Siempre te he dicho que cuando te pones chula, lo eres más que los madrileños...Esta claro de donde te viene...Un abrazote mi niña
ResponderSuprimirEn Lavapiés hay rincones que parecen teñidos de sepia eternamente...
ResponderSuprimirBesos conectados
Los lugares son a veces mucho más, porque encarnan sueños, o recuerdos o sentimientos...
ResponderSuprimirA mí también me pasa (aunque no precisamente con Madrid).
Besos.
No conocí tampoco a mi bisabuela y hace años que no tengo abuelos pero.. es tan bonito tener la sensación de que puedes llegar a imaginarlos y sentirlos cuando ciertos recuerdos vienen en mente!
ResponderSuprimirGenial guapa! me encantó el post, y me vinieron muchos recuerdos!
Besos
Fantástica abuela, y vaya manera serena de morir.
ResponderSuprimirMe ha encantado la entrada, Belén. Es más, me suena tan cercana...
ResponderSuprimirSeguro que a ella le hubiera encantado leerla.
Un abrazo.
...seguro, aparte de los ojos tienes con tu abuela mas en común.
ResponderSuprimirDe hecho has visto tan claro el barrio Lavapiés a través de sus ojos y nos transportaste a un cafecito con olor a carbón.
Besos bellísima!
preciosa entrada
ResponderSuprimirun beso y una mirada
Muy bonito, casi podemos respirar el ambiente que describes...
ResponderSuprimirSabes? En los pueblos de la Alcarria el sombrerete es un antiguo juego tradicional de pastores.
Un besico.
yo tampoco llegue a conocer a mi bisabuela, por lo visto soy su vivo retrato, pelirroja y con mucho caracter, ni siquiera tengo fotos pero mi abuelo (su hijo) siempre sonreia cuando me miraba, le recordaba a ella.
ResponderSuprimirMadrid tiene un extraño encanto....
besazos guapetona!
Madrid tiene tantos rincones, que parece a veces que el tiempo se quiere detener en ellos.
ResponderSuprimirBesicos.
P.D. Y un beso póstumo para Gregoria también
Una tierna historia contada (seguro) con el corazón en un puño y un nudo en la garganta.
ResponderSuprimirMe alegro de que tengas esos buenos recuerdos color sepia.
Un besazo
Yo no me parezco a ninguna bisabuela. Mi madre dice que me parezco a mí misma y punto.
ResponderSuprimirBesos de Princesa
Me guardo tu historiacuento
ResponderSuprimirAysss... ese barrio repleto de tantas historias, de drama y alegría a partes iguales o desiguales.
Cuando los domingos paseo por sus calles me acuerdo de mi historia, ahora también te recordaré a tí y a ella
Un besillo ojos verdes
Doy fe de esos ojos verdes, verdes...
ResponderSuprimir¡Guapa!
Jo, qué bonito post para ella...Preciosa historia que bien merecía ser recordada por su bisnieta...
ResponderSuprimirbesitos.
Pasaba a saludarte y a dejarte mi cariño. Feliz semana
ResponderSuprimirHay lugares que van pegados a las personas o viceversa...
ResponderSuprimirLugares que cuando los descubrimos van como guantes para personas que sabemos que antes estuvieron alli...
Y vibras porque tu abuela, algo de ella, se quedó allí.,.
ojos verdes
que bonitos deben de ser
besicos
me cambié de blog
ResponderSuprimirhttp://nocturniaa.blogspot.com
besotesss
GRACIAS POR ESTE MAGNIFICO RELATO, SE ME LLENARON LOS OJOS DE LAGRIMAS, ME RECORDO A MI ABUELA QUIEN ME CRIO, Y AME TANTO COMO A MI MADRE, ERA SEVILLANA DE MUY CERQUITA DE AHI, DE UN LUGAR LLAMADO PRUNA, Y CON UNA HISTORIA DE SACRIFICIO.... PERO CON UNOS BRAZOS ABIERTOS COMO LAS PUERTAS DE LAS CASAS EN MADRID.
ResponderSuprimirGRACIAS REINA POR ESTE RECUERDO, ELLA TENIA 97 AñOS CUANDO SE DURMIO PARA SIEMPRE, TAMBIEN.... DECIDIO IRSE SIN MOLESTAR, EN PUNTAS DE PIE...
SEGURO ESTARAN CONTANDOSE HISTORIAS DE VIDA JUNTO A GREGORIA EN ALGUN LUGAR....
ESTOY SEGURA...
UN CALIDO ABRAZO Y GRACIAS OTRA VEZ!...
Puen si los genes se heredan y ella llegó a los 97, tómatelo con calma que te queda telaaaaa...
ResponderSuprimirEs bueno desempolvar recuerdos, me ha gustado lo que nos cuentas.
un beso
Viene de mi bisabuela Blueberry! jajajaj besicos
ResponderSuprimirCuando pasé mas bien lo vi marrón Hyku... ya ves... besicos
Bueno, Juanma, será que Madrid lo tienes muy visto :) besicos
Gracias Tormenta., la verdad es que yo también llevo mucho tiempo acordándome de ella... besos
La verdad es que muchos lo quisieran maritoñi, besicos
Bueno, cómo no Perséfone, seguro que algo si le habría gustado :) besicos
Pues no se Carlos, la verdad es que no la llegué a conocer pero al menos sus ojos si los tengo, comprobado! besicos
Gracias amateur1965, besos mirones
No sabía Irene! cuantas raíces tiene ese nombre, no? besicos
A mi me vuelve loca, Madrid, Florci... besicos
Gregoria te devuelve los besos Juanjo, besicos
Llevo la semana movida Oscar, besos
Es que tu eres única Letizia, besos
Todo un honor veinteañera, que te acuerdes de mi, y de ella, besicos
Buena notaria Aprendiza, besos
Soy buena cuentista Sylvie, besicos
Gracias maria Jesús, mil besos para ti
Yo si creo en eso Joan, algo hay ahí de ella... besos
Ahora me paso mamba, besos
Gracias Kalista, la verdad es que todos tenemos algún familiar favorito... besicos
No creo que yo dure tanto Fabrisa! llevo mala vida :) besos
Gracias a todos por los comentarios
Precioso.
ResponderSuprimir(Hay premio al comentario 111?)
ResponderSuprimirPor un momento pensé que ibas a poner el tema original cantado por Gardel :) Ambos, se meten bajo la piel.
ResponderSuprimirComo el color verde de los ojos que recuerdan en sepia :)
Emocionado me hallas.
Besazos.
Me encanta esa gente que dice que tiene ganas de morirse... decide morirse... y se muere. Ese ejercicio de control sobre uno mismo nos hace libres.
ResponderSuprimirBesicos burbujeros
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Me has dejado flipado con lo bien que cuentas la historia. Muchacha, lo de escribir se te da de miedo... y si lo de fisio se te da igual me voy a autolesionar para ir a tu consulta. Es broma... Je!Je!
ResponderSuprimirLo que no es broma es lo de que escribes que quitas el hipo.
Bicosssssss ;-)
P.D. Yo tambien tengo los ojos verdes... de envidia, además.
Muchas vueltas acaban dando las vidas, pero me da la impresión que en algunas las vueltas han sido múltiples...
ResponderSuprimirSaludos
Por favor!!!
ResponderSuprimirPelos como escarpias!!
Pero que bonito coño!!
Preciosa historia :)
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