miércoles 8 de julio de 2009

¿Hay Alguien Ahí?



(jo, mira que me gustaban poco eh... pero bueno, ambienta el post.. dale al play...)




Hacía días que dormía mal, oía que algo retumbaba cerca y no le dejaba reposar.
Se levantaba, miraba la habitación, pegaba su oreja a la pared...
Pum Pum Pum
Se le metía en la cabeza, y no podía, no podía dormir.
Esa noche, muerta de miedo, se concentró en el tambor que acechaba.
El terror se disparó, no estaba en la pared palpitando ese run run, lo que retumbaba era su pecho.
Estaba dejando de ser plana, su corazón volvía a latir.

La Ilustración De Planeta Tortilla

domingo 5 de julio de 2009

Un Nudo En El Estómago



(A Veces Me Gustaría Tener El Genio De Esta Señorita... Dale Al Play)

Tengo un nudo en el estómago, funciona bien (mi estómago, digo), puedo comer y cumple con su función, pero lo noto todos los días y a casi todas las horas.
Quizá sea la oposición de la cual salí nada contenta, ¿sabías que es muy importante saber gestión sanitaria para trabajar en la Seguridad Social?
Pasta, lo que quieren es pasta, y estadísticas, y números.



Quizá sea que tengo que exponer a los facultativos del centro de salud en el que trabajo unos protocolos del Sector. He hablado mil veces en público y sé que lo haré bien, pero aún así reconozco que hablar delante de un médico impone, aunque sean los mismos con los que me tomo el café de las doce.



También puede ser que hay alguien que me remueve, cuando menos te lo esperas, en el escenario de tu vida, aparece un secundario que quiere (o quiero) tomar papel más protagonista.
El tema es que mi estómago está anudado, que me gustaría abrirme en canal y desanudarlo yo solita, como cuando jugábamos al pañuelo de pequeños, yo era muy buena, lo frotaba primero fuertemente y se iba deshaciendo, y aparecía el bucle del nudo y lo desataba… Cuando acababa lo enseñaba triunfal agitándolo. Eso me gustaría hacer con mi nudo.



Pero no puedo, solo me cabe ir encontrando los bucles con el paso de los días, aunque por si acaso, primero (me) frotaré…

Las Fotos Son De Cathy Daley

miércoles 1 de julio de 2009

El Rey



(Él Es El Rey... Dale Al Play)

Cuenta la leyenda que cuando nací, mi llanto sorprendió al médico que me dio el último empujón, y que mi madre olvidó los dolores previos cuando me tuvo apoyada en su pecho.
El cuento continúa narrando que desde bebé seguía con la mirada curiosa si había música en la radio, y mi madre, tan dadivosa, me colocó un transistor al lado de mi cuna.



Así solo llorabas cuando algo gordo te pasaba, como tener pis en el pañal, o hambre, o dolor… si no, con la música estabas muy tranquila.

Y creo firmemente que las ondas cerebrales que creaba de bebé ya tenían forma de pentagrama, la música siempre, desde ese momento hasta el día de hoy, me ha acompañado.
Esas ondas cerebrales de mi cerebro tenían un claro sabor a guitarras, punteos, bajos con actitud y mucha, mucha rebeldía… desde que era pequeña, el rock envenenó mi materia blanca, la actitud marcó mi adolescencia, y mucho tuvo que ver una noche, parecida a esta…



Era verano, hacía calor, ese calor pegajoso que te hacía pasar horas en vela antes de caer rendida… pero estaba de vacaciones, y si dormía más o menos daba igual, no había que hacer gran cosa al día siguiente. Tendría unos ocho años y seguía teniendo un transistor al lado de mi cama, pero lo oía con auriculares para no molestar a mis compañeras de habitación, y sin embargo, hermanas. A las doce empezaba un programa de música rock que intentaba escuchar, porque me parecía tocar el cielo dormir acurrucada oyendo a Queen o a los Rolling, pero esa noche, dormí soñando con él…
Conocía poco o nada sobre el rock y sus inicios, pero el locutor me habló del Sur de los Estados Unidos, del calor nocturno que tienen en Memphis, de la época en la que salías con un chico a oír rock en el capó del coche, y con suerte, te tocaba algo mas que la espalda o el cuello.
Lo que significaba tener un peinado, unas ropas o una actitud, de estar desafiante y chulo delante del poder establecido, de pasarlo bien siempre en compañía de tu gente, de tener mil razones absurdas para odiarlo todo y poner siempre la música del diablo a volumen atronador…



Y sonó él… Elvis se metió en mi sustancia blanca, atravesó la gris, se incrustó en mi cráneo, se tatuó a mi piel… e hizo que, desde entonces, en la música, sea monárquica hasta la muerte, porque esa noche calurosa del 84 conociera el rock más puro, el rock que amaré hasta que me muera.

Las Fotos Son de Aquí y Aquí

domingo 28 de junio de 2009

Seda



(Seré Sincera... Hace bien poco la he conocido, pero no dejo de oír su voz... dale al play)





Los ojos son caprichosos
Las miradas, infinitamente cortas
Puedo posar mis ojos sobre
cada
ángulo
de tu cuerpo...
Mi piel se transformará
Con cada
pestañeo
Tuyo
Necesitando tus pupilas
Posadas en mi Piel
De Seda

La Foto es Mía, Mejorada Por El Gran Maestro Litos

Libro Adquirido On Line En La Mejor Librería del País, La Clandestina